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Freire iguala a Binda, Van Steenbergen y Merckx en Verona

salida mundial ciclismo ruta campeonato mundo verona 2004Los italianos no volverán a organizar ningún Campeonato del Mundo en Verona, saben que lo va a ganar Oscar Freire (Torrelavega, 1976), un ciclista español que llegó de incógnito en 1999 y ayer, tras lograr en seis años la mitad de los Campeonatos del Mundo que se han disputado, igualó, en esa carrera, el palmarés de tres de los hombres más ilustres que ha dado el ciclismo en su dilatada historia: Alfredo Binda (1927, 1930 y 1932), Rik Van Steenbergen (1949, 1956 y 1957), y el inigualable Eddy Merckx (1967, 1971 y 1974).

oscar freire mundial ciclismo rutaOscar Freire ha convertido Verona (Italia) en su cielo particular y la Avenida Porta Nuova (lugar donde se encontraba la meta en ambos Campeonatos del Mundo), en el pasillo para entrar en él con el maillot arco iris. No existe corredor en el pelotón actual que se transforme como Oscar Freire cuando disputa el Campeonato del Mundo. Dormido, despistado o lesionado en gran parte de la temporada, en el Campeonato del Mundo rescata desde sus entrañas los sentimientos ocultos de una animal feroz y convierte el mundial en una presa indefensa que manipula a su antojo. Es, sencillamente, infalible.

El origen de ese deseo incontrolable que siente el corredor cántabro con respecto al Campeonato del Mundo, nació, seguramente, en 1997, en el Campeonato del Mundo de Ciclismo en Ruta de San Sebastián, donde, aún en la categoría Sub-23, fue subcampeón del Mundo por detrás del noruego Kurt Asle Arvesen. Posteriormente, ya en profesionales, su predilección por el Campeonato del Mundo queda de manifiesto en su palmarés. Fue Campeón del Mundo en 1999, en Verona; 3º en 2000 en Plouay (Francia); Campeón del Mundo, de nuevo, en 2001 en Lisboa (Portugal); y Campeón del Mundo, por tercera vez, en Verona 2004. No ha habido otro corredor desde la época de Eddy Merckx, que haya sido tan superior en el Campeonato del Mundo.

Esa supremacía en el Campeonato del Mundo, tan sólo se puede explicar desde un factor psicológico. Por alguna circunstancia desconocida, el Campeonato del Mundo despierta en Oscar Freire un sentimiento que lo convierte en un ser capaz de superar cualquier obstáculo que se interponga en el camino. Es lo mismo que se encuentren junto a él corredores especialistas en grandes vueltas por etapas (por ejemplo, Jan Ullrich en 1999), expertos clasicómanos (Vandenbroucke en 1999 o Paolo Bettini en 2001), o rápidos esprinters (Erik Zabel ayer). Freire es el único capaz de hallar el camino que conduce a una victoria segura. Lo puede hacer atacando y sorprendiendo a todo el mundo a falta de 500 metros (Verona 1999), personándose inesperadamente en el último instante (Lisboa, 2001), o ganando un esprint dirigido y comandado por él con una autoridad aplastante como lo hizo ayer.


La selección española realizó un trabajo ejemplar

Con la medalla de Oro que logró Oscar Freire ayer, ya son cuatro las que ha conseguido la selección española en los últimos 6 años (y 5 en los últimos diez), un dato inimaginable para un ciclismo que nunca ha tenido ninguna preferencia para las carreras de un día. Pero atrás han quedado los complejos de un ciclismo que los actuales protagonistas no conocieron y desde la llegada de Freire, la selección española se ha convertido en un ejemplo para las otras selecciones, que envidian la superioridad que está demostrando en los últimos años.

desarrollo mundial ciclismo ruta peloton profesional verona 2004 El trabajo que realizaron ayer los hombres de Paco Antequera fue perfecto, en su elaboración y su ejecución. Desde el primer instante mostraron una confianza plena en el plan de acción, y sobre todo, una seguridad inquebrantable en sus líderes, Oscar Freire, Alejandro Valverde e Igor Astarloa. Siempre supieron a que jugaban, cual era el trabajo que debía realizar cada uno en cada instante. Y no se confundieron en nada. Cada uno desempeñó el papel que les correspondía con una madurez ejemplar. Horrillo, Eladio Jiménez, Zaballa y Luis Pérez estuvieron presentes en una numerosa escapada que se formó cuando restaban alrededor de 100 kilómetros para la meta. Fue uno de los momentos claves de la carrera. No por la escapada sino, porque Paolo Bettini, el principal favorito en opinión de muchos, sufrió un pinchazo y al querer reincorporarse al grupo se dio un golpe en la rodilla que le obligó a abandonar la carrera cuando faltaban 40 kilómetros para la meta. De ahí en adelante las cosas fueron más fáciles para la selección española, que trabajó sin la preocupación por un hombre que dejó a la selección italiana sin su referencia más importante.

oscar freire vencedor mundial ciclismo ruta profesional verona 2004 Según iban pasando los kilómetros la superioridad española fue incrementándose. Cuando restaban tan sólo dos vueltas, y tras un gran demarraje de Iván Basso en Torricelle, quedaron en cabeza 26 corredores de los cuales seis pertenecían a la selección española. Con Isidro Nozal entregado como siempre en favor de sus compañeros, se llegó a la última subida con Mancebo, Luis Pérez y Marcos Serrano marcando el ritmo, y Valverde y Freire atentos a cualquier movimiento peligroso. Atacó el danés Michael Rasmunssen y le respondió, poco más tarde, el holandés Michael Boogerd, a cuya rueda saltó, con facilidad, Oscar Freire. Era el momento de la verdad y los italianos no podían permitir tal ofensa. Reaccionaron Basso y Damiano Cunego y poco antes del alto de Torricelle, se unieron en cabeza seis hombres: Freire, Valverde, Basso, Cunego, Boogerd y el australiano Stuart O?Grady. Parecía la escapada decisiva, pero por detrás los alemanes, guiados por Steffan Wesemman, Matthias Kessler y Danilo Hondo, trajeron a Erik Zabel hasta la cabeza. Se unieron 19 hombres en cabeza y el esprint ya era inevitable, aunque Alexandre Vinokourov hizo un intento baldío por evitarlo.

Había un hombre en la selección española que aún no había entrado en juego, se trataba de Alejandro Valverde, que lanzó extraordinariamente a Oscar Freire hacia el arco iris en el que parece haberse instalado para siempre.

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