Apoyo Científico y Tecnológico para el Deporte
Compra por telefono

14ª Etapa

Santi Pérez honra en Granada la memoria de su novia

El ciclismo español debería de alguna forma compensar al portugués, ciclismo que ofreció la posibilidad de ser profesional a Santi Pérez, brillante vencedor ayer en Granada. Quizás sería justo que tuviera que pagar una especie de derechos de formación, como ocurre en el fútbol profesional, porque últimamente se está nutriendo de ciclistas que fueron despreciados por el ciclismo español cuando pedían a gritos una oportunidad para dar el salto, paso que tuvieron que dar, sin otro remedio, en equipos portugueses en unas condiciones no muy dignas en la mayoría de los casos. Santi Pérez (Phonak), Joan Horrach (Illes Balears), Vicente Reynes (Illes Balears), Unai Yus (Brioches La Boulangere), Juan Gomis (Saunier Duval), Gustavo Cesar Veloso (Relax-Bodysol), Gustavo Domingos (Relax-Bodysol), David Blanco (Comunidad Valenciana-Kelme) y, seguramente alguno más, son corredores que tuvieron que emigrar a Portugal, ante la indiferencia de los directores de los equipos españoles. Pero, una vez, que demostraron su valía en la carretera, fueron llamados para integrarse a muchos de los mejores equipos del pelotón internacional, y a juzgar por los resultados que obtienen en diferentes carreras, hay todavía algunos que siguen sin ser justamente valorados, casos de David Bernabeu, Jon Bru o David Arroyo.

Perfil de la décimocuarta etapa

Con Santi Pérez (Grado, Asturias, 1977), desde luego, se cometió una verdadera injusticia. En los cinco años que estuvo en aficionados, demostró una progresión y una regularidad fuera de toda duda, pero a pesar de las diez victorias que logró en 2000, su último año en aficionados, ningún director español tuvo en consideración los informes que les entregaba Joxan Fernández "Matxin", director entonces del Saunier Duval aficionado. Incluso en 2001 tuvo que comenzar la temporada en el campo aficionado, y quizá el hecho de haber ganado una etapa en la Vuelta a Navarra de ese año y haberse clasificado en la séptima posición de la General, le abrió las puertas del modesto Barbot portugués, equipo con el debuto en profesionales. Dos meses más tarde ganó su primera y, hasta ayer, única carrera en profesionales, una etapa de la Vuelta a Portugal en Torre. Al día siguiente, en una contrarreloj de 22 kilómetros, obtuvo una meritoria séptima posición. No tardó en sonar el teléfono y al año siguiente fichó por el Kelme, equipo en el que no pudo demostrar todo su potencial debido a la mala suerte. Poco antes del Giro, había sido 4º en el Tour de Romandía (Suiza), prueba que pronostica, en cierta forma, los acontecimientos del Giro. Santi Pérez acudió como un serio candidato a clasificarse entre los diez primeros, objetivo que, a buen seguro, hubiera logrado, sino hubiera sido por la fractura craneal que sufrió en una desgraciada caída en la octava etapa. Poco antes, en la quinta etapa, dio muestras de sus excelentes dotes de escalador clasificándose en segunda posición delante de hombres como Gilberto Simoni y Francesco Casagrande, y sólo por detrás de Stefano Garzelli, que a los pocos días fue desposeído de esa victoria (y de la anterior en Liege) por dar positivo con Probenecid.

El año pasado fue fichado por Alvaro Pino para el Phonak Suizo con la intención de ser uno de los soportes principales del equipo en la montaña, pero tuvo una temporada con muchos altibajos por una tendinitis en una de sus rodillas. Aún así, fue 6º en la Setmana Catalana y a punto de estuvo de ganar la Escalada a Montjuic al término de la temporada, en la que finalmente ocupó la segunda plaza.

Este año se había preparado para el Tour de Francia, pero no estuvo en su mejor nivel. Sin embargo en la Vuelta Ciclista a España no parece acusar ningún tipo de cansancio, ni psicológico ni físico. Anteayer fue segundo en Calar Alto, detrás de Roberto Heras, y ayer, dio una auténtica exhibición, porque su victoria fue una auténtica sorpresa, por la forma en la que la consiguió. Atacó en el durísimo Monachil, puerto de primera categoría, con rampas superiores al 13% en algunos tramos, situado a 23 kilómetros de meta, puerto en el que sucumbieron entre otros, Jorge Ferrio, Alexander Vinokourov o Tony Colom, corredores todos ellos integrantes de una escapada de doce hombres que se formó en el primer puerto de la etapa, en el kilómetro 58. Su pedaleo era ligero pero eficaz al mismo tiempo, subía con soltura y no se parecía en nada a la impotencia que mostraban la mayoría de los corredores. Abrió un hueco considerable, 33 segundos en la cima del puerto a Alejandro Valverde y Roberto Heras, que había tenido que responder a un fuerte ataque de Valverde en los últimos metros del puerto. Todo parecía bajo control para el Comunidad Valenciana-Kelme, que soñaba con el segundo triunfo de Alejandro Valverde. Antes había que atrapar a Santi Pérez, misión que parecía accesible porque Valverde contaba con su compañero Carlos García, y Carlos Sastre estaba intranquilo por la amenaza que suponía el escapado para mantener su sexta plaza en la General. Al ver que Carlos García era incapaz de rebajar la diferencia, Valverde le acompañó en los relevos, pero la ventaja seguía invariable, nada parecía detener a Santi Pérez, que pedaleaba con una rabia contenida durante dos largos años en los que ha estado triste y en ocasiones abatido. Tenía una deuda pendiente con el destino y estaba dispuesto a zanjarlo en Granada, donde besando el anillo que llevaba bajo su maillot honró la memoria de su novia Vanesa, fallecida en octubre de 2002 en accidente de circulación. Ahora, los dos descansan en paz.

Acceso a la Clasificación de la etapa

Acceso a la Clasificación General

Productos relacionados

Precio: 27.50 (IVA incluído)
+ Info | Comprar
Precio: 150.01 (IVA incluído)
+ Info | Comprar
Precio: 327.98 (IVA incluído)
+ Info | Comprar
Precio: 124.80 (IVA incluído)
+ Info | Comprar