Codo de tenis

Como ya he comentado en otras ocasiones, los traumatólogos somos médicos “de lo concreto”. Esa labor de prospección que busca y rebusca en la memoria del paciente, que solicita un sinfín de pruebas complementarias y analiza infinitas combinaciones que cuadren en la conformación de un síndrome, es más propia de médicos, de internistas. Cuando se trata del aparato locomotor, la suma de factores, la turbia amalgama de sensaciones dispersas, indican una enfermedad que no está sujeta a nuestra disciplina. Casi siempre son eso, “enfermedades”; no “lesiones”. Los médicos están más capacitados en el tratamiento de las primeras; las segundas son nuestras.

Esta paciente señala un dolor concreto, se toca el codo derecho y explica su sensación:

-Me duele mucho, doctor, pero a veces es insoportable. Por mi trabajo tengo que estrechar muchas manos y algunos sujetos creen que eso del apretón cálido significa estrujar al contrario. Si intento corresponder al apretón, siento una punzada en el codo; después ya no puedo estrechar la mano del siguiente. Me pasa lo mismo si intento servir el vino de una botella. Siento que voy a fallar y tengo que soltarla.

-¿Practica algún deporte?

-Golf

La exploración es muy sencilla. El dolor -intenso- se despierta con la presión sobre el epicóndilo, una prominencia ósea de la paleta humeral, en el codo, donde se inserta la musculatura flexora. Conozco perfectamente la localización habitual y dirijo la presión de mi dedo pulgar al punto gatillo.

-¡Ay!

-El diagnóstico está claro… Carmen. Es una epicondilitis o codo de tenis.

-Pero yo no juego al tenis.

-No, pero hace gestos parecidos al tenista. Cuando transporta un peso o cuando sujeta con fuerza el palo de golf, sobre todo si golpea el suelo y transmite la vibración hasta el codo, está provocando el mismo mecanismo de lesión que un jugador de tenis que aprieta el mango de una raqueta.

-¿Y qué tengo que hacer? ¿No jugar a golf?

-En principio, sí. Lo más importante para curar una lesión por sobreuso es evitar los gestos que la provocan. Necesita reposo para dejar que actúe el mecanismo natural de la reparación.

-¿Y eso tarda mucho?

-Es imprevisible. En procesos que ya están muy evolucionados puede tardar meses o años. Pero no se asuste; para eso acude usted a una consulta médica, para que tratemos de acortar esos plazos e intentemos solucionar sus molestias.

-Pues lo que usted diga, doctor.

-Podemos aplicar varios tipos de tratamiento, lo que quiere decir que no hay un tratamiento que sirva siempre para todos los pacientes. Lo que hacemos es empezar por los menos agresivos y seguir con otros sólo en caso de que los primeros no resulten eficaces. Primero, como ya he dicho, se trata de evitar todos los gestos, posturas, actividades o esfuerzos que despierten el dolor, como estrechar manos o servir de una botella, ya que mencionaba estas dos causas de dolor. Podemos ayudar con unos antiinflamatorios que aceleren el proceso de curación espontánea y también con una cinta especial, que se compra en ortopedias, que se coloca por debajo del codo para restar tensión a la musculatura flexora.

-¿Y no tengo que hacer rehabilitacíón?

-Si, claro, es que todavía no hemos llegado a ese punto. La fisioterapia puede ayudar, y ayuda, en muchas ocasiones. Un masaje en profundidad, con fricción de la zona del dolor, con la técnica de Cyriax, resuelve algunos casos. Los sistemas de terapia física en casos avanzados no resultan muy eficaces. Recomiendo ser un poco más agresivos y aplicar las llamadas ondas de choque. Pero, en realidad, lo que estoy pensando es que en su caso va a ser necesaria una tanda de infiltraciones…

Excuso una descripción detallada de los siguientes minutos de la entrevista porque en otras ocasiones ya hemos tratado el asunto de las infiltraciones con suficiente extensión. Es la cruz del traumatólogo. Alertamos en su día sobre los peligros de una aplicación indiscriminada de los corticoides y, no se sabe bien por qué mecanismo, hemos creado la religión de la popular inquina contra la “filtración de cortisona” Después de muchas explicaciones y del argumento más importante -que no tengo otra forma de resolver el problema si no es operando- la paciente comprende la situación y se muestra dispuesta a ser infiltrada.

-De acuerdo, Carmen, pero agotaremos previamente los pasos del tratamiento. Esta es la receta para los antiinflamatorios y para la ortesis que se colocará en el brazo. Tiene que pedir en su compañía de seguros la autorización para el tratamienmto con ondas de choqe, que es un procedimiento caro, y cuando termine veremos si es necesario o no continuar con las infiltraciones.

23 opiniones en “Codo de tenis”

  1. La cinta señalada en el artículo no es una codera. Se trata de una cincha que se ajusta al antebrazo y se puede comprar en ortopedias. Hay varias marcas, anchuras, colores… Lo esencial es que la presión sobre el tendón reste fuerza de tracción en su inserción ósea. Valdría también un buen tapping pero es más incómodo y difícil de colocar. Es preferible una ortesis de “quita y pon”
    Se puede llevar puesta en todo momento porque muchos gestos cotidianos remedan el gesto causante de la lesión pero es más necesaria, lógicamente, cuando se practica la actividad deportiva.

  2. La epicondilitis debe su nombre de “codo de tenis” a la frecuencia con que la sufren los tenistas. Pero ocurre en cualquier actividad, incluso doméstica, que entrañe una fuerza de prensión como la de sujetar un bolso cargado de peso, por ejemplo.

    Hay varias posibilidades de tratamiento y siempre empezamos por la menos agresiva. A veces se cura con reposo, antiinflamatorios… y tiempo. En otras ocasiones, con fisioterapia. Si no lo logramos, recurrimos a las ondas de choque o a las infiltraciones.

    Reconozco que muchas veces evito tan larga posibilidad de tratamiento y aplico directamente una, dos o hasta tres infiltraciones. Normalmente funciona y en un período corto de tiempo.

    Hay casos muy rebeldes, pocos, que finalmente hay que operar.

    Podemos tardar más o menos pero, finalmente, los pacientes se curan y ceden todas las molestias.

  3. Yo nunca he jugado al tenis pero me han diagnosticado epicondilitis. Creo que me sucedio por coger un cesto con peso con la palma dela mano como si fuera una bandeja, en ese momento noté un dolor fuerte.
    He empezado con fisioterapia y despues de los masajes me parece que ahora es cuando lo tengo inflamado y me duele a la presión.
    No sé si el manejo del ordenador tanto ratón com teclado han podido influir y si me resulta perjudicial

  4. Se le llama codo de tenis porque es una patología típica en ese deporte pero la lesión se puede producir por multitud de actividades, entre ellas llevar peso o manejar el ratón del ordenador. Cualquiera de esas dos que mencionas pueden ser causa de la aparición o de la permanencia de la epicondilitis.

    El primer tratamiento es, por supuesto, evitar la causa productora. Y después, todo lo que contamos en el artículo.

  5. Estimado Dr. Wenceslao Atson:
    Nuevamente tengo el agrado de dirigirme a Ud.
    El año pasado le consulté en su blog por una fractura en la base del quinto metatarsiano, de la que fui operada con éxito.
    Y ahora por una epicondilitis, según me diagnosticaron, con un persistente dolor en el Epicóndilo del codo, que se extiende hacia los músculos del antebrazo.
    El dolor comenzó por sobrecarga del brazo derecho, especialmente después de acarrear bolsas del supermercado. Desde hace un mes que lo padezco, en principio le resté importancia pensando que cesaría, pero al continuar los fuertes dolores, me he tomado en serio que debo comenzar un tratamiento con un buen especialista. Pues hasta ahora no me han dado otra solución que tomar antinflamatorios.
    Mi brazo afectado, el derecho, está en contínuo movimiento, ya que al ser maestra de escuela, debo escribir en el pizarrón a diario.
    Me resulta doloroso apretar envases como el detergente, o shampoo, levantar libros u otros pesos menores. Ya hace un mes que lo padezco y la sintomatología dolorosa va en aumento como si fuera un desgarro, con dolor persistente en el Epicóndilo.
    Le agradezco me aconseje qué medidas debo tomar, ya que no he encontrado traumatólogos que presten la debida solución a mi caso.
    Cordiales saludos desde Argentina. MARÍA

  6. Lo primero que hay que hacer es dejar el codo libre de tensiones, evitar los gestos que produjeron la lesión, esperar…….

    Cuando no ceden las molestias se podría intentar la fisioterapia pero mi experiencia en ese sentido no ha sido buena. Creo que hay que infiltrar. Casi todas las epicondilitis ceden con un par de infiltraciones.

    En ocasiones, si todo fracasa, se operan. Actualmente se hacen tratamiento con la inyección de factores plasmáticos y con la aplicación de ondas de choque. Antes de operar podrías intentar cualquiera de las dos pero creo que el esquema más fiable es el descrito: reposo-infiltración-operación

  7. Estimado Dr. Wenceslao Atson:
    Me alegra haber encontrado éste apartado en que Ud. trata sobre el “codo de tenis” o epicondilitis, debido a la confianza que obtuvo en mi después de haberme orientado tan bien, el año pasado, acerca de la fractura oblícua que padecí en la base del 5º Metatarsiano. Soy maestra de escuela, tengo 43 años y me cuesta creer que después de haber superado durante 9 meses (entre método conservador fracasado, cirugía exitosa y rehabilitación)la fractura ya mencionada; esté padeciendo desde comienzos de abril, una sintomatología dolorosa a la que diagnosticaron con el nombre de “epicondilitis”.
    Tuve gran alegría y consuelo al encontrar en el blog Biolaster Trauma su nombre,sabiendo que Ud. se ha dedicado a otros campos más amplios y especializados en materia de medicina, Traumatología y cirugía.
    Hasta el día de hoy sólo he sido tratada con antinflamatorios: DICLOFENAC 75 mg, que no logra calmar el dolor. Recién podré hacer una consulta con un especialista en miembros superiores el viernes 18 de mayo. Lo que me hace pensar que, fracasados los antinflamatorios, necesitaré como Ud. bien dice reposo, sobre todo porque mi brazo, debido a mi trabajo como maestra de escuela sigue en movimiento para escribir el pizarrón durante las clases de mis alumnos.
    Quiero pensar que con infiltraciones, de ser necesarias podrá solucionarse ésta sintomatología, sólo perceptible al tacto para los Traumatólogos y no tan visible como una fractura, pero dolorosa al fin.
    Sin embargo, tal vez con pocas palabras, no queriendo restarle tiempo con mi consulta, Dr. W. Atson, quisiera preguntarle ¿en qué consiste una cirugía con respecto al epicóndilo del codo?.
    Desde ya muchas gracias por su atención, dedicación y amable respuesta.
    Lo saluda muy cordialmente, MARÍA, una paciente, ya conocida por Ud., o al menos Ud. conocido por mi, por consultas anteriores con respecto a la fractura que padecí el año pasado.

  8. Disculpas, María. He estado ausente de la página y no había visto este comentario. Por eso tarda tanto tiempo mi respuesta.

    La epicondilits es en realidad una entesitis o inflamación de la inserción tendinosa, en este caso en el epicóndilo, que es una protuberancia del húmero más distal.

    Se produce por sobresolicitación o por realizar su función en una mala postura, como ocurre a los tenistas cuando no sujetan bien la raqueta.

    De menos a más agresivo el tratamiento puede ser

    dejar la actividad perjudicial. Suele tardar bastante tiempo en recuperarse, quizá meses

    fisioterapia. Soy bastante escéptico. Normalmente se curan porque pasa mucho tiempo pero no tengo claro que la fisio ayude mucho

    Infiltraciones. Suelen ser bastante eficaces. Puede bastar una sola. Si tres no lo han resuelto, es mejor pasar a otro tratamiento

    Tratamientos de última generación como las ondas de choque o los factores de crecimiento. Se pueden intentar antes de operar

    La operación lo que hace es desinsertar el tendón afectado para que luego cicatrice. Regenera el tendón lesionado y finalmente deja de doler

    Creo que lo más prudente es aplicar un tratamiento poco conservador pero resolutivo. Por eso suelo recomendar las infiltraciones. Si no resultan, lo que ocurre en un tanto por ciento escaso, podemos recurrir a la intervención.

    Le deseo mucha suerte

  9. Estimado Dr. Wenceslao Atson:
    Le agradezco su atenta y oportuna respuesta. Lo felicito por la claridad en su explicación tan detallada en lo referente al diagnóstico de la epicondilitis y el tratamiento a seguir. No todos los traumatólogos logran explicar en forma tan clara y precisa a sus pacientes. Su experiencia en Traumatología es asombrosamente magistral. Lamento que por la distancia (Argentina) Ud. no pueda intervenir en mi caso en forma personalizada. Pero vale su guía y recomendaciones en consultorio virtual. El 18 de mayo consulté con un especialista que me mandó usar una codera corta de tenista, y unas sesiones de Fisio Kinesio Terapia. No me mandó reposo y no está de acuerdo con las infiltraciones pues dice que es un tratamiento agresivo. Sigo tomando Diclofenac 75 mg. Desde comienzos de Abril que estoy padeciendo epicondilitis. Créame que estoy de acuerdo con Ud. el cien por ciento. Casi llevo dos meses y aún no cesa el dolor del codo y todo movimiento que realice con la mano y muñeca del brazo derecho, tales como retorcer un trapo, levantar pesos menores, escribir en el pizarrón para mis alumnos de la escuela, apretar envases de detergente o shampoo etc.
    Volveré a la consulta con el especialista de persistir el dolor, aún después de terminado la fisioterapia.
    Además de la corta codera de tenista, ¿me recomienda Ud. el uso de una muñequera para reducir el dolor del movimiento que se proyecta del tendón hacia la rotación de la muñeca?
    Muchísimas gracias por su respuesta a mis inquietudes.
    También le deseo a Ud. mucha suerte y sobre todo éxitos en su profesión maravillosa de la cual no cabe duda que recibirá muchas gratificaciones de parte de sus pacientes.
    Atentos y cordiales saludos de MARÍA

  10. Su médico no está desacertado. El tratamiento conservador es muy válido porque si se espera el tiempo necesario, una vez eliminada la causa de la lesión, es posible que se recupere sin recurrir a tratamientos “agresivos”

    Normalmente no es posible esperar tanto tiempo. Necesitamos recuperar la función de las extremidades, del codo en este caso, y no podemos esperar tanto tiempo soportando un dolor que no nos deja funcionar en nuestras ocupaciones habituales.

    Por eso y porque no tengo tanta fe en el tratamiento rehabilitador para este tipo de lesiones, es por lo que recomiendo las infiltraciones. No son una garantía de curación pero es el tratamiento más fiable sin recurrir a la cirugía.

    En cuanto a las ortesis, creo que la cinta por debajo del codo es suficiente. No creo que haya que añadir una muñequera pero, la verdad, no tengo experiencia en ese uso combinado.

  11. Estimado Dr. Wenceslao Atson:
    Me dirijo a Ud. para expresarle mi gratitud, su amable y oportuna atención; especialmente su respuesta a mi inquietud de añadir o no el uso de una muñequera.
    Con su respuesta, me queda claro que no es necesario usarla, para evitar la dolencia al rotar la muñeca, pero si la codera corta, que de paso agrego que la uso espaciadamente durante el día porque me aprieta el tendón del epicóndilo del codo.
    Lamentáblemente el traumatólogo que me trata no me ha prescripto reposo para el brazo, tampoco inmovilización, sea parcial o total; sólo diez sesiones de Fisio Kinesio Terapia, con las cuales el dolor aún no cesa.
    Creo que la causa de mi lesión no se ha eliminado porque al no prescribírseme reposo médico, mi brazo sigue en actividad laboral.
    Como paciente, desearía poner fin al dolor, no importando que tan “agresivo” sea el tratamiento con infiltrasiones. Pienso como Ud. Dr. W. Atson.
    Sólo me resta hacerle una última pregunta,¿qué efecto se espera del uso de la codera corta? pues en mi caso no me da alivio, más bien me aprieta el tendón inflamado, usándola por debajo del codo y de a ratos durante el día debo sacármela, porque me produce más dolor. ¡Muchas gracias nuevamente!. MARÍA

  12. La codera corta trata de restar tensión a la tracción de los tendones antes de su inserción en el codo. Ayuda en los casos de epicondilitis, de inflamación y dolor en el punto de inserción.

    Pero si molesta por la presión es que, probablemente, se trata de una inflamación de todo el compartimento muscular. En ese caso no debes usarla y sí hacer reposo para procurar la recuperación de la musculatura sobrecargada.

  13. La codera corta trata de restar tensión a la tracción de los tendones antes de su inserción en el codo. Ayuda en los casos de epicondilitis, de inflamación y dolor en el punto de inserción.

    Pero si molesta por la presión es que, probablemente, se trata de una inflamación de todo el compartimento muscular. En ese caso no debes usarla y sí hacer reposo para procurar la recuperación de la musculatura sobrecargada.

  14. DR.Wenceslao Atson:
    ¡Muchas gracias por tomarse el tiempo en responderme!.¡Sus explicaciones me quedaron clarísimas!.
    Seguiré al pié de la letra sus recomendaciones. No me cabe duda, por la confianza que se ha ganado en mi como eminente Dr. especialista en Traumatología, al seguir sus sabios consejos en la consolidación de la fractura de base del quinto Metatarsiano, que padecí el año pasado, que también lograré recuperarme de la molestia del codo, tendón y músculos adyacentes al epicóndilo.
    ¡¡Atentos y cordiales saludos!!; MARÍA, desde ARGENTINA, Buenos Aires, Capital.

  15. NO es muy operativo intentar uno mismo un vendaje y menos cambiarlo periódicamente. Está bien el uso de la cincha ortopédica y, quizá, un kinesiotape aplicado por un profesional que puedes conservar varios días.

  16. Mi hermano de 57 años ha sufrido una caida y se lastimo el hombro derecho. luego de que un quiropractico le acomodo el hombro fue llevado al hospital y el doctor le hablo que debe hacer cirugia por que tiene un problema en los tres huesitos del hombro y podria perder la movilidad.Yo se que son pocos datos .mi pregunta es . Se requiere hacer cirugia en este caso? Gracias por su respuesta.

  17. hola le voy a contar mi caso aver ke me aconseja hace cuatro dias tuve una caida y me hice mucho daño en el codo izkierdo me fui a urgencias y tras hacerme radiografias me dijeron ke me habia echo una epicondilitis traumautica llevo desde entonces con el brazo en cabestrillo y en reposo y tomando antiinflamatorios estoy de baja laboral y kisiera me dijese si el tratamiento es correcto y ke podria hacer para curarme rapido le saluda atentamete mari carmen

  18. Las epicondilitis suelen tener su origen en una sobrecarga por esfuerzo repetido y no por un accidente puntual. La inflamación debida a un traumatismo cederá en un período de unas tres o cuatro semanas, siempre que no exista alguna lesión que haya pasado desapercibida, como una fractura de epicóndilo o, muy frecuentemente, una fractura de cúpula radial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *