Todo bajo control

Seguramente Alexandre Vinokourov no podrá cumplir los objetivos que se había planteado antes del Tour, pero al menos ya ha logrado una etapa, que no es poco viendo como está Lance Armstrong y su equipo, que lo tiene todo controlado. Casi hasta el vencedor de la etapa.

Evidentemente ningún merito se le puede restar al corredor kazajo, que ha recurrido a su amplio abanico de virtudes para ganar en Briançon, un lugar privilegiado en la historia del Tour. Tampoco a Botero, Pereiro y Egoi Martínez, los hombres más consistentes en una fuga que se ha formado subiendo La Maddeleine.

Pero una vez más, el Discovery Channel ha dado un recital que desmoraliza al ciclista más osado. Es prácticamente imposible destruir su ritmo, los hombres que tiene Armstrong para marcar el ritmo, son del mismo nivel que aquellos que deben romperlo. Por tanto la ecuación queda en nada. Además, en los últimos tiempos y, salvo alguna rara excepción, Maddeleine 1998, las etapas que no finalizan en alto, apenas deciden gran cosa. Nadie quiere perder nada, a no ser que no tenga nada que perder. Como Vinokourov, Pereiro y Botero, que echaron a perder sus opciones en Courchevel. Nadie que pueda lograr algo decente se aventura en escapadas que no conducen a ninguna parte. Nadie malgasta un gramo de fuerza, sería una locura. Todos calculan, todos esperan, todos intentan aguantar el ritmo del más fuerte. Así es como se hace la clasificación General en el Tour de Francia. El aficionado ama el romanticismo, el ciclista la lógica. La gente sueña con ataques que no se producen, con pájaras que no llegan, con volteretas que no se consuman. La gente quiere espectáculo, pero el ciclista necesita resultados, y estos difícilmente llegan si se actúa como quiere el aficionado. Es una lucha perdida, como contra la de Armstrong.

“Página Oficial del Tour de Francia”:http://www.letour.fr

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