Ahorrando energías

Alejandro Valverde ganó la Dauphiné Liberé por ser el más voluntarioso en el esfuerzo. Dudo mucho que estuviera más fuerte que Cadel Evans o el propio Alberto Contador, pero a diferencia de estos dos corredores Valverde no pensó en el Tour de Francia, porque sabe de sobra que su participación será prácticamente imposible, y por ello no tuvo reparos en darlo todo en la carrera francesa.

Me da que la situación se va a repetir en la Vuelta a Suiza. Hoy en la primera llegada en alto, no he visto muy fuertes a Frank Schleck, Andy Schelck y Roman Kreutziger, vencedor el año pasado. Ninguno de los tres ha atacado una sola vez, y teóricamente son tres de los principales candidatos a la victoria final. Franck Schleck acaba de ganar la Vuelta a Luxemburgo, y está en forma. Su hermano Andy, ganó una etapa, y a poco más de 15 días para el comienzo del Tour de Francia, tampoco debería estar mal. Y Roman Kreuziger demostró en la crono del primer día que está muy cerca de su mejor nivel.

En cambio, Andreas Kloden ha atacado en tres o cuatro ocasiones. Y el líder Tadej Valjavec además de responder a esos ataques personalmente también se ha aventurado a aventajar a sus adversarios, cosa que no ha conseguido, pero ha mantenido el liderato sin grandes problemas. Creo que la diferencia, más que en el estado de forma de cada corredor mencionado, yace en los diferentes objetivos que tiene cada uno de ellos, y por ello, el comportamiento también debe ser dispar.

Andreas Kloden, sabe de sobra que en el Tour de Francia tendrá que trabajar para Contador, por lo que tiene que aprovechar estas ocasiones para seguir labrando su palmarés. Valjavec está ante la oportunidad de su vida para ganar algo importante. Pero, los otros tres, al igual que Evans y Contador, en la Dauphiné Liberé, están pensando más en el Tour de Francia. Eso marcará la carrera.

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