Un señor corredor

Jon Izagirre, corredor guipuzcoano del Euskatel ha ganado la 16ª etapa del Giro como lo hacen los grandes maestros de este deporte. No parece tener tan sólo 23 años y ni que ésta sea su segunda temporada en la élite. Viéndole cualquiera diría que huele las escapadas al vuelo y que las sabe rematar a la perfección.

Jon, tiene un hermano Gorka que también corre en el Euskaltel y que tiene unas cualidades idénticas, ciertamente heredadas de su padre, José Ramón que fue dos veces Campeón de España de ciclo-cross en profesionales. Los dos son auténticos corredores, en toda la extensión de la palabra. Tienen un don especial que les ha permitido ser muy precoces en el aprendizaje de su profesión. Tienen un nivel deportivo notable, pero eso, al fin y al cabo, es fruto de la naturaleza y el entrenamiento. Además de eso, tienen otras cualidades que los diferencia del resto. Sin dar nombres hay corredores en su propio equipo con mejores condiciones físicas pero que para nada gozan de otras importantes facultades.

No es la primera vez que Jon llama la atención. Lo hizo el año pasado en la Tirreno-Adriático cuando se le vio junto a los mejores en terrenos muy exigentes. Este año fue el gran protagonista de la Gante-Wevelgem. Se metió en la escapada de salida y fuel alcanzado a tan sólo 15 de meta. Fue una actuación sobresaliente por haberlo realizado en un recorrido poco propicio para sus cualidades, más adecuadas para otro tipo de recorridos. También finalizó la París-Roubaix. Y en Asturias, poco antes del Giro de Italia, estrenó su palmarés imponiéndose en la crono, hecho inequívoco que habla de sus aptitudes.

Pero lo de hoy ha sido sensacional. Se ha metido en una escapada que ha costado una barbaridad, en la primera hora se ha rodado a 50 kilómetros de media. En esas circunstancias a nadie le toca la lotería, se lo han currado. Y Jon Izagirre tiene un ojo clínico para meterse en las escapadas buenas. Una vez que se ha sabido que la victoria se la jugarían entre los diez, el guipuzcoano ha conjugado fuerza, sabiduría y tenacidad. Atacar en un puerto o repecho sólo está al alcance de los más fuertes. No darse por vencido, por muy cerca que vengan los adversarios, es de tenaces. Y adecuar las fuerzas al recorrido es de sabios. Jon tiene todas esas habilidades que sin duda enriquecerá con el tiempo.

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