La pedalada psicológica

No ha habido un solo pronóstico que haya dado en la diana del resultado de las cronos por equipos disputadas ésta semana dando inicio a los Campeonatos del Mundo de Bergen, Noruega. Ninguna crónica previa citaba a las mujeres y los hombres del Sunweb como posibles ganadores, si acaso, las previsiones más optimistas les otorgaban alguna mínima posibilidad para el pódium. Pero, sorpresa! Ambas fueron ganadas por el mismo equipo, hecho que nunca había ocurrido previamente.

Las chicas del Sunweb celebran la victoria

Técnicamente ambas habían tenido un desarrollo similar. Los grandes favoritos, el Boels-Dolmans en mujeres y los hombres del Sky y el BMC en hombres, marcaban mejores registros en los puntos intermedios, pero en ambos casos el Sunweb cimentó sus victorias en último parcial. Allá donde disminuyó el rendimiento de la mayoría, se incrementó el del Sunweb. Pero la cuestión es, ¿cómo es posible que en ambos casos se diera la misma circunstancia? Para mi hubo dos factores claves, la homogeneidad y el trabajo equilibrado de los grupos, y la confianza, digamos que, la pedalada psicológica.

 

El Sunweb masculino en plena acción con Dumoulin al frente

La crono por equipos es una especialidad tremendamente difícil en la que hay que conjugar de forma adecuada diferentes características de corredores y diversos estados de forma. De nada sirve tener a un par de especialistas de lujo si con su empuje rompen el grupo (cosa que en parte le ocurrió al Sky). Tampoco habrá un resultado destacado si el cuarto corredor (el que da el tiempo en meta) es demasiado débil, porque la crono por equipos es eso, un ajuste de cuentas entre los más fuertes y los más débiles que hay que negociar con mucho equilibrio.

Podium de la crono por equipos masculina

Si revisamos uno por uno los corredores del Sky, el BMC o el Quick-Step, son superiores a los del Sunweb. Y los mismo ocurre en la categoría femenina. Hombres como Froome, Kwiatkowski, Geraint Thomas, Kiriyenka, Rohan Dennis, Stefan Kung, Tejay Van Garderen, Bob Jungels, Niki Terpstra etc.. están por encima de todos los hombres del Sunweb a excepción de Tom Dumoulin, auténtico motor de la escuadra alemana (oficialmente). Pero si no existe un trabajo homogéneo, si el último eslabón de la cadena va demasiado tenso se acaba rompiendo echando a perder todo el trabajo realizado. Por eso tuvo mucho mérito el triunfo de los Sunweb, porque había dos piezas, Tom Dumoulin en hombres y Ellen Van Dijk (cinco veces Campeona del Mundo por equipos y una individual) en mujeres, que pese a ser de largo mucho más fuertes que sus compañeros-as, supieron adecuarse al equipo sin destrozarlo, sin duda dando relevos más largos pero sin excederse en la intensidad que pudiera reventar al resto.

 

Y por otro lado diría que está el lado psicológico, ese apartado del que se habla mucho pero se desconoce aún más. En estos tiempos en el que el conocimiento de todos los apartados fisiológicos se conoce al detalle (o eso se cree) y existen numerosos artilugios que los pueden medir con exactitud y ponerlos en conocimiento del usuario para posteriormente utilizarlos y mejorar el rendimiento, no hay nada que pueda objetivar la ayuda o el freno que pueden suponer factores como la confianza o el miedo. Está sobradamente constatado que las técnicas psicológicas como la relajación, la visualización o todo lo que pueda suponer un mayor autocontrol lleva a una mejora del rendimiento, y que en cambio, una falta de autorregulación de los miedos, un, incluso, exceso de confianza, ansiedad etc…tiene un efecto negativo en el mismo. Pero hay ocasiones en que las cosas fluyen de manera mágica sin conocer las razones exactas. Situaciones en las que lo imposible se convierte de repente en posible, que lo inimaginable sea palpable o que los sueños se conviertan en realidad sin poder comprenderlo, tal y como reconoció el mismo Dumoulin al lograr el título preciado.

 

La victoria de Dumoulin en el Giro ha podido ser un punto de inflexión para el equipo

Es muy probable que el Sunweb esté disfrutando del efecto Dumoulin. Que con su victoria en el Giro de Italia haya roto las barreras de lo racional, lo haya contagiado a todos sus compañeros y, eufóricos, se hayan lanzado a por los sueños que creían inalcanzables. Tras la victoria del Giro de Italia, vinieron luego las cuatro etapas del Tour de Francia y el maillot verde de la regularidad y el de la montaña, logros obtenidos por Michael Matthews y Warren Barguil, y posteriormente el triunfo en el BinckBank Tour, también por parte de Dumoulin. Nunca sabremos si ha sido eso lo que está llevando al Sunweb a realizar una temporada de ensueño, ni en que medida habrá influenciado, pero está claro que se encuentran en una nube de la que no se querrían bajar jamás.

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