Armstrong y Boonen no encuentran rivales

Una sensación de impotencia se ha instalado en el pelotón del Tour de Francia. Las tres primeras etapas han sido desoladoras para los soñadores. La clasificación General se encuentra devastada por un huracán llamado Lance Armstrong y en los esprints el desamparo es total para todos aquellos esprinters que no respondan al nombre de Tom Boonen, un gigante de 1’92 metros que se ha empeñado en trasladar su dominio en las clásicas del norte prácticamente a todas aquellas carreras en las que participa.

Seguramente, nunca la diferencia entre los dos teóricos favoritos para la victoria final ha sido tan grande en una crono tan corta. Más allá de los cinco segundos puestos que ha logrado Jan Ullrich en el Tour, lo del sábado habrá sido seguramente la mayor humillación que ha sufrido como corredor. Tal fue la diferencia entre uno y otro, que Lance Armstrong redujo al alemán al nivel de un corredor mediocre. Ullrich no estuvo a la altura de las circunstancias, hecho que se repitió en no pocos casos.
De momento nadie ha dado a conocer las razones del flojísimo rendimiento de Ullrich, Michael Rogers, Bradley McGee, Iban Mayo, Fabián Cancellara, Alejandro Valverde, Patrick Sinkewitz … Pero da la circunstancia de que todos ellos estuvieron disputando la Vuelta a Suiza. En cambio la mayoría de los que disputaron la Dauphiné Liberé (Armstrong, Vinokourov, Hincapie, Landis, Leipheimer, Popovych…) tuvieron un rendimiento mucho mejor, aunque también hubo excepciones (Santiago Botero). Es posible que sea pura casualidad, pero es un dato que llama la atención.

En cuanto a los dos esprints que se han disputado hasta el momento, Tom Boonen ha demostrado una superioridad sólo al alcance del mejor Alessandro Petacchi, ausente en este Tour. Decía Sean Kelly, y algo sabe de esprines, que las opciones de Robbie McEwen pasaban por coger la rueda de Boonen y superarle en los cincuenta metros finales, dado que el Campeón de Australia ha demostrado en numerosas ocasiones tener una velocidad punta mayor. McEwen va a tener que ingeniárselas de otra forma, porque de momento las dos opciones que ha manejado (en la primera arrancó de lejos) han sido baldías. Pero si Boonen afinara su técnica (es muy bruto y hace movimientos muy bruscos) y fuera más eficiente (aprovechara mejor su exagerada potencia) sería prácticamente imbatible.

“Página oficial del Tour de Francia”:http://www.letour.fr/

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