Análisis

Llegados al primer día de descanso, parece que la conclusión más lógica sería una victoria de un corredor de Astana. No ha sido necesaria ni la montaña para distanciar a los rivales unos de otros. Las cronos, sin ser muy largas han marcado diferencias serias en la general, siempre en favor de los Astana, que ven como cuatro de sus corredores están a menos de un minuto del lider de la carrera el italiano Nocentini. Un lider que interesa a Astana, ya que AG2R ayudará a controlar la carrera. Los Kloden, Armstrong, Leipheimer y Contador están en una buena disposición, y yo añadiría, que aún están enteros para lo más duro del Tour que será la última semana.

Los pirineos no han tenido historia, entre el recorrido que mantiene los puertos lejos de meta y la superioridad de Astana, prácticamente no ha habido guerra entre los favoritos. Sin embargo la última semana puede ser espectacular, y ahí sí que se descubrirán todas las cartas que aún muchos están guardando. Nadie ha atacado, salvo Evans timidamente y el pequeño de los Schleck, el resto creo que guardan fuerzas para la durisima semana final, en la que creo que habrá fuegos artificiales.

Lo más bonito hasta el momento el culebrón Contador y Armstrong. El americano se coló correctamente en el abanico de la primera semana, y Contador atacó en Arcalis para sacar unos pocos segundos. Lo del abanico creo que nadie duda que fue una maniobra correcta, y lo del ataque quizás también. Pero lo cierto es que el ataque de Contador no era algo previsto en la estrategia de Astana. Supongo que esto no gustó a Armstrong, es más, creo que a ningún compañero habrá gustado un ataque que no entraba en los planes. Los compañeros que trabajaron con un sentido durante todo el día, vieron como algo que no estaba en el guión sucedió. Lo cierto es que el resultado de la maniobra no fue malo para el equipo, todo lo contrario, creo que el ataque de Contador ha dejado una buena situación de carrera para Astana. El problema es que si es cierto que ese ataque no estaba previsto, Contador se puede estar ganando enemigos dentro de su propio equipo. No sólo hablo de Armstrong, hablo del resto. Con maniobras así, Contador puede perder el respeto de sus compañeros, un respeto que Armstrong tiene muy ganado. Contador es el mejor escalador del momento, pero para ganar un Tour, o se lo regalan como en la edición del 2007, o necesitará de sus compañeros. Y por cierto, a los mejores, Kloden, Popovich y Leipheimer, les veo más del lado de Armstrong que del de Contador. Lo de Leiphimer es lógico si recordamos la Vuelta del 2008, en la que el madrileño no dejó ni las migas a un Leipheimer que siempre trabajó para su lider.

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