Luis León Sanchez se lleva la recompensa del Euskaltel

Motivados por la llegada de los Pirineos y la urgencia de alguna victoria de prestigio, los hombres del Euskaltel-Euskadi han sido los más combativos en la segunda etapa de los Pirineos, con la llegada a Sant Girons. Han luchado con coraje. No han dudado en tomar la iniciativa y se han movido con brío desde las primeras pedaladas del día, pero no han obtenido el premio a tanto esfuerzo.

Primero con Egoi Martínez y Amets Txurruka, y más tarde con Mikel Astarloza, sin olvidar el arrojo de Gorka Verdugo o Juanjo Oroz, han estado presentes en todas las escapadas del día y Astarloza a punto ha estado de lograr la ansiada victoria. Pero la recompensa no ha sido más que un tercer puesto y algunos puestos en la General. Poco, para tanto sacrificio.

Habrá quién hable de mala suerte recordando que Egoi Martínez se clasificó en quinta posición en Arcalis. Pero ese argumento es, a menudo, la excusa ideal para esconder las deficiencias o errores que se comenten en el camino. No es el caso del Euskaltel, que en mi opinión, ha estado brillante. Cuando finalice el Tour, la mayoría de la gente mirará al palmarés de victorias y en base a él juzgará el comportamiento de uno u otro equipo. Es una equivocación. Es muy probable que el Euskaltel no consiga ninguna victoria, pero nadie podrá criticar que no hayan hecho un buen uso de las posibilidades que tienen. A ese equipo no se le puede pedir más. No cuenta con ningún corredor ganador y la única posibilidad pasa por coger escapadas como la de hoy. En ello se han dejado el alma, lo han conseguido pero si no se cuenta con la necesaria punta de velocidad es muy difícil batir a corredores de la talla de Luis León Sanchez, que se ha llevado la recompensa que, por trabajo, se merecía el Euskaltel.

El ciclista del Caisse D’Epargne ha sido el único de los cuatro hombres que han disputado la etapa en tener todo lo necesario para obtener el triunfo. Ha tenido fuerza, rapidez, estrategia, voluntad, visión y la picardía necesaria para evitar un par de relevos en el los dos últimos kilómetros que han oxigenado sus piernas para poner el broche de oro en la meta de Sant Girons, como lo hizo justo hace ahora un año en la llegada de Aurillac.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *