El juego del engaño

En los últimos años han proliferado toda clase de herramientas para medir la intensidad de los esfuerzos y con ello mejorar el rendimiento. Al principio fueron los velocímetros, luego los pulsómetros, más tarde los potenciometros y actualmente existen aparatos que integran todos en uno. Los datos recogidos son objetivos e indican claramente el esfuerzo que está haciendo el corredor en cada momento. Quién quiera se puede conocer al detalle.

Vaya por delante que soy un acérrimo defensor de este tipo de preparación científica, pero con tanto artilugio se ha olvidado una cosa esencial; entender y saber interpretar las sensaciones del cuerpo. Es como cuando aparecieron las agendas electrónicas que todo el mundo dejó de recordar de memoria las fechas de los cumpleaños de los amigo y/o familiares, o como que apenas nadie recuerda una docena de números de teléfono desde la aparición de los teléfonos móviles. Pues parece que a los corredores se les ha olvidado comprender los límites de su propio cuerpo.

En la etapa de hoy con final en Andorra hemos tenido más de un ejemplo, porque creo que ha sido la etapa del engaño. El primero en autoengañarse ha sido Denis Menchov, que ha puesto a tirar a todo su equipo para luego reventar de los primeros. ¿Acaso desconocía que no podría rematar la faena como en sus mejores días?. Luego ha sido Joaquín Rodríguez, que cebado con mantener el liderato no ha obedecido las órdenes de su enjuto cuerpo y se ha ahogado intentando seguir a Ezequiel Mosquera, que ya ha recuperado el nivel de otras vueltas. Poco más tarde Vincenzo Nibali ha cometido el mismo error.

En cambio Igor Antón, seguramente sin pretenderlo, nos ha engañado a todos. Desconozco si el corredor vizcaíno utiliza la última tecnología para sus entrenamientos (supongo que sí), pero está claro que ha sido quien mejor ha equilibrado sus fuerzas y la dureza del último puerto. Ahí está el resultado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *