Philippe Gilbert debe aprender

Philippe Gilbert ha cerrado la temporada con una exhibición de fuerza magestuosa en el Giro de Lombardia. Ha realizado un final muy parecido al del año pasado, donde en 10 días encadenó cuatro victorias en la Copa Sabatini, Paris-Tours, Giro del Piamonte y Giro de Lombardia. Este año han sido dos, Piamonte y Lombardia, pero su superioridad ha sido incluso mayor que la del año pasado. Creo que físicamente ha seguido progresando.

Gilbert tiene cinco grandes clásicas en su palmarés: dos Giros de Lombardia, otros tantos Paris-Tours y una Amstel Gold Race. Aún está lejos de los nueve que lograron Paolo Bettini, Michele Bartoli, Erik Zabel o los 11 de Johan Museeuw, por recordar sólo los grandes clasicómanos más recientes, pero es sin duda el clasicómano más polivalente. Diría yo que a excepción de la Paris-Roubaix puede ganar cualquier otra clásica. De hecho ha estado en la lucha por la victoria en todas ellas. Por tanto es la referencia actual en pruebas de un día.

Además su forma de actuar resulta muy atractiva para el espectador. No es un corredor que realiza cálculos matemáticos para rentabilizar sus fuerzas. No. Es un corredor que actúa en base, principalmente, a sus impulsos, que, siempre son comprometidos con el esfuerzo. A veces, excesivamente. Lo que ocurre es que su superioridad actual es tal que gracias a su portento físico es capaz de solucionar algunos abusos que realiza. Ayer por ejemplo, se empeñó en rodar en cabeza de carrera con la ridícula ventaja de 5-8 segundos sobre Michele Scarponi. No tenía ningún sentido, además de ser peligroso. Debe aprender que cuando el esfuerzo llega a tal extremo, con la dureza de 260 kilómetros y el factor meteorológico en contra, las respuestas del cuerpo pueden ser sorprendentes. Y él lo debería saber porque las ha sufrido en más de una ocasión. Las reservas están tan al límite que deparan resultados inesperados.

Eso sí, cuando su cuerpo responde a las exigencias de sus impulsos es uno de los pocos corredores capaces de convertir el esfuerzo sobre una bicicleta en una obra de arte.

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