Y ahora la carretera

Difícilmente podrá Zdenek Stybar igualar su palmarés de ciclo-cross en la carretera, especialidad a la que se dedicará a partir de este año con el Quick-Step de Tom Boonen. Para fortuna del ciclo-cross no tiene intención de abandonar completamente la especialidad invernal. Flaco favor le haría a dicha disciplina porque como se ha podido comprobar hoy en el Campeonato del Mundo de Sinkt Wendel es el mejor especialista del momento, el único que puede hacer frente a la inagotable cantera belga.

Stybar se ha proclamado por segundo año consecutivo Campeón del Mundo con un auténtico recital. Como selección Bélgica no tiene rival, pero el ciclo-cross es un deporte totalmente individual donde las estrategias de equipo apenas cuentan. No ante la fortaleza de un corredor como el checo. Ya en la primera vuelta ha eliminado a Niels Albert, seguramente el hombre más fuerte de la selección belga. Albert, pese a su juventud, es un corredor diesel, le cuesta calentar su motor, y hoy ha gripado ante la fulgurante salida de Stybar. Una vez que la selección belga se ha quedado sin el eslabón más importante Stybar no ha tenido más que demostrar su poderío físico. Destacado en cabeza junto con Sven Nys, el ganador en 2005 en el mismo circuito, ha hecho trizas al campeón belga. Ha dejado a la altura de un participante mediocre al mejor corredor de todos los tiempos. Tercero, pero muy lejos, ha sido Kevin Pauwels.

En primavera veremos a Stybar en las clásicas del Norte. Aún es pronto para pronosticar nada, pero hay antecedentes que hablan a su favor. El belga Roger de Vlaemick, Campeón del Mundo de ciclo-cross en 1975 fue apodado Monsieur París-Roubaix por sus cuatro triunfos en el Infierno del Norte, record absoluto de la prueba. Por no citar las 22 etapas del Giro o etapas en el Tour de Francia y Vuelta a España, o que es el tercer corredor de la historia con más victorias (207) detrás, como no, de Eddy Merckx (319) y Rik Van Looy (272).

Más recientemente, el suizo Pascal Richard también fue Campeón del Mundo de ciclo-cross y un gran clasicomano. Ganó entre otras cosas los Juegos Olímpicos de Atlanta, la Liege-Bastogne-Liege , el Giro de Lombardía, la Vuelta a Suiza, el Tour de Romandía, dos etapas en el Tour y cuatro en el Giro. También se puede hablar del holandés Adrie Van der Poel. Ganó el mundial de Montreuil (Francia) en 1996 y antes había logrado el Tour de Flandes, la Liege-Bastogne-Liege, la Amstel Gold Race, la Clásica San Sebastián o dos etapas en el Tour. O también podría fijarse Stybar en el francés Dominique Arnould, ganador de la etapa del Tour de Francia disputada en San Sebastián en 1992 y Campeón del Mundo un año más tarde en ciclo-cross.

Pero tampoco conviene pecar de euforia, Lars Boom, Campeón del Mundo de ciclo-cross como él, no ha logrado, de momento, más que una etapa en la Vuelta a España y la prólogo de la París-Niza. Pero seguro que ambos se dejarán ver en las grandes clásicas. Tienen clase para ello.

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