Errores de bulto

No es la primera ni será la última vez que un corredor, con más experiencia e incluso pudiera ser que con más fuerza, cometa el error que ha cometido hoy Juan Antonio Flecha en la clásica Het Nieuwsblad que ha abierto la temporada belga. El ciclista catalán ha sido batido in extremis por Sebastian Langeveld, un ciclista holandés de 26 años que ha logrado una victoria que merece una carrera de ese prestigio.

En mi opinión Juan Antonio Flecha ha cometido dos errores. Una, no poco habitual en esas circunstancias: exceso de confianza. Otra, un error táctico de bulto.

Comenzando por la primera, creo que todos los que han visto la cabalgada de Flecha para atrapar a Langeveld, ciclista que permanecía en cabeza desde que faltaban unos 50 kilómetros, confiaban en una victoria segura del ciclista catalán. Por supuesto que yo también. Aunque no tan elegante como el ciclista holandés, Flecha ha mantenido una pedalada más eficaz y ha rodado más rápido, esfuerzo que le ha valido para atrapar a Langeveld a falta de 15 kilómetros. Estaba más fuerte, eso es un hecho. Pero seguramente por eso mismo ha pecado de exceso de confianza.

En segundo lugar, el momento en el que ha atacado Flecha no ha sido para nada el apropiado. Cuando se trata de descolgar a un rival es por todos sabido que el lugar más idóneo es aquel que presente más dificultad, un repecho o un tramo de pavés. Pues nada, Flecha ha arrancado en el llano. Creo que hubiera sido mucho mejor haberlo hecho poco antes del último tramo de pavés. Además había una curva que bien hubiera podido aprovecharla para arrancar y comenzar el pavés con unos metros de ventaja que en ese caso si hubieran podido ser determinantes. También creo que ha errado en la elección del desarrollo, demasiado para las fuerzas que traía.

Por el contrario, el acierto de Langeveld ha sido haber equilibrado las fuerzas a la perfección. Incluso cuando gozaba de una ventaja considerable no ha descuidado en ningún momento la alimentación, clave cuando los depósitos están vacíos. Y en ningún momento se la ha visto obcecado en vaciarse de fuerzas para mantener la cabeza sino que ha guardado algo para el final. Poco, pero que ha sido decisivo.

Pero una vez más, y al margen de que el vencedor haya sido uno u otro, la apertura de la temporada belga, ha tenido un desarrollo exquisito.

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