La evidencia de las cronos

Espero que todos aquellos que me criticaron (algunos con muy malos modales) el artículo que escribí sobre el recorrido del “Tour de Francia 2012”:http://www.biolaster.com/blog-ciclismo/564 hayan tomado nota sobre lo que ha ocurrido en la París-Niza y en la Tirreno-Adriático. Ambas carreras, y todas la grandes vueltas disputadas en los últimos años, dejan en bastante mal lugar a aquellos que menospreciaron la opinión que las cronos son bastante más decisivas que las etapas de montaña y que por ello el recorrido del Tour de Francia de este año era un paso atrás en cuanto al espectáculo.

Analicemos las diferencias que hubo en la etapa de Mende (una señor etapa de montaña). Tomaremos como referencia a Wiggins, gran especialista contra el y uno de los aspirantes al Tour de Francia, y a los escaladores o no especialistas contra el crono. Wiggins llegó junto con Valverde. Diferencia cero. Y Leipheimer también. Voeckler cedió 24’’; Frank Schleck 42’’; Menchov 47’’; Igor Antón también.

Vayamos ahora a la crono. Wiggins aventajó en 52’’ a Valverde; 1’33’’ Leipheimer (que seguro no la disputó, pero por apuntarlo, sin más); 1’41’’ a Frank Schleck; 1’52’’ a Igor Anton. Creo que los datos hablan por sí solos, no hace falta más comentarios. Y además la duración de la crono fue inferior a los 20 minutos, nada que ver con los 60 minutos (más o menos) a los que se tendrán que enfrentar en el Tour de Francia por partida doble.

Veamos lo ocurrido en la Tirreno-Adriático. En las dos etapas con final en alto todos los favoritos (Níbali, Kreuziger, Horner, Scarponi, Di Luca, Joaquín Rodríguez…) entraron en un pañuelo; en Chieti en 12 segundos; en Prati di Tivo en 37. ¿Qué ocurrió en la crono? ¿Una crono de tan sólo 9’3 kilómetros y llano como la palma de la mano?. Nibali aventajó en 20 segundos a Horner; en 27 a Kreuziger; en 35 a Di Luca y Scarponi. La conclusión es clara, 9 kilómetros al lado de una playa fueron más decisivos que dos finales en alto. Y eso que no hubo ningún especialista contra el crono que suba tan bien como los escaladores, circunstancia que se da en casi todos los ganadores del Tour de Francia.

Por tanto, ¿es una barbaridad decir que los kilómetros contra el crono matan el espectáculo por el desequilibrio de diferencias con la montaña? . ¿Que corredores como Evans, Wiggins, Contador (si lo corriera), o Nibali, tienen, con ese recorrido, ventaja sobre Andy Schleck, Frank Schleck, Samuel Sánchez o Alejandro Valverde?

Ya sé que las cuentas mostradas arriba pueden sonar a los cuentos de la lechera pero es una máxima que se repite en el ciclismo actual, y eso de que los escaladores deberán de atacar de lejos por su pérdida en la crono es pura teoría, porque de normal no ocurre. Los gregarios de algunos líderes son tan buenos que son capaces de matar las ganas de atacar de muchos favoritos, o pueden anular las maravillosas estrategias de atacar de lejos. Es lo que ocurre habitualmente. Son excepción las etapas como las del Galibier del año pasado, donde Andy Schleck ofreció una auténtica exhibición que quedará para la historia por su grandeza y por insólito. Lo más común es atacar a una distancia prudente, 4-5 kilómetros, de la meta y eso resulta insuficiente para marcar grandes diferencias.

Cualquiera que haya practicado ciclismo a cierto nivel, o hasta cualquier cicloturista, sabe que las verdaderas diferencias entre dos ciclistas de un nivel similar se dan cuando luchan en solitario. En las cronos se trata de dar lo mejor de cada uno de forma equilibrada y constante, y quién tiene ese don tiene mucho ganado si cuenta con kilómetros para ello. A las pruebas me remito.

2 opiniones en “La evidencia de las cronos”

  1. ¿Pero entonces a ti que es lo que te gustaría? ¿Que hubiera menos crono y todas las etapas de montaña acabaran en alto? Porque mucho criticar lo de las cronos pero no planteas tu solución.

  2. Antes de nada gracias por el comentario.

    Mira a mí las cronos me encantan y las de por equipos aún más. Son las pruebas más difíciles del ciclismo y donde, en mi opinión, mejor se plasma la clase y la técnica de un corredor. Pero, es una realidad que las cronos marcan excesivas diferencias en comparación con la montaña. Lo que estoy es a favor del equilibrio, que tanto los especialistas en una disciplina como en la otra, tengan oportunidades similares. No tengo la solución mágica, pero es evidente que si restamos kilómetros contra el crono las cosas se igualan, pero tampoco soy partidario de excesiva montaña. Tiene que haber de todo, pero en su justa medida. Sé que eso es muy difícil, pero restar kilómetros contra el crono puede ser una solución.

    Sin embargo, creo que para que el ciclismo sea más espectacular deben cambiar muchas más cosas.

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