Kim Kirchen reclama su estatus

Kim Kirchen tiene más fama que palmarés, algo incomprensible en un corredor con su punta de velocidad. No es solo que haya batido a todo un Paolo Bettini en un final que a éste le venía como anillo al dedo, es que ha sido capaz de imponserse en esprint masivos del Tour de Francia a esprinters de la categoría de Zabel, McEwen o Tom Boonen, cosa que ocurrió en 2004 en la llegada de Quimper. Eso sí, también en aquella ocasión se le adelantó un corredor, Thor Hushvod, algo que se ha repetido en muchas ocasiones desde que debutara en 1999 con el modesto De Nardi-Pasta Montegrapa, equipo que también acogió a su compatriota Franck Schleck un año después.

Por las razones que sean Kirchen ha sido un corredor irregular, y ha tardado mucho tiempo en confirmar aquellos augurios optimistas que se hicieron en 1999 cuando ganó 6 carreras en su primer año con los profesionales . Acostumbrado a correr pruebas de segunda categoría, el debut en 2001 con el Fassa Bortolo en la primera escena mundial fue más agrio que lo esperado y le ha costado mucho ganar pruebas de prestigio.

Sin embargo, parece que el año pasado logró solucionar de una vez por todas su manifiesta irregularidad y asentarse definitivamente entre los corredores de más clase como lo demuestran los puestos que obtuvo en tres vueltas del Pro Tour: segundo en la Vuelta a Suiza y la Tirreno-Adriatico, y tercero en la Vuelta a Polonia. Sin olvidar su magnífico séptimo puesto del Tour de Francia.

Es difícil encajar a Kim Kirchen en una sola especialidad, y lo más acertado sería calificarlo como un auténtico todoterreno, capaz de sorprender de igual forma a esprinters y escaladores. Hay muchas pruebas de ello. Antes he citado un esprint masivo del Tour de Francia, pero es que el año pasado fue segundo detrás de Alexander Vinokourov ( y delante de Haimar Zubeldia, quinto en la General final) en la etapa del Tour de Francia que finalizó en Loudenvielle, y tercero en la crono de la Tirreno-Adriatico ganada por Stefan Schumacher, pero por delante de Alexander Vinokourov.

Este año, según ha manifestado recientemente, su principal objetivo en la primera parte de la temporada son la Flecha Walona (ya fue segundo en 2005 detrás de Danilo Di Luca) y la Liege-Bastogne-Lieja (10º el año pasado). La victoria en la segunda etapa de la Vuelta al País Vasco confirma que está en el buen camino.

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