Sin ser el más fuerte

Alberto Contador ha ganado la Vuelta a España sin ser el más fuerte, algo que solo está al alcance de los campeones más grandes. El resto de los mortales necesita estar al ciento por ciento y que además se den un cúmulo de circunstancias que les permitan la victoria. Los grandes campeones, como Alberto Contador, son insuperables si están en su plenitud, pero incluso se pueden permitir el lujo de ganar sin estar a tope. Es una de las características que les diferencia del resto.

El ciclista más fuerte de la carrera ha sido, no hay duda, Joaquím Rodríguez, que se ha quedado sin un triunfo más que merecido. Queda demostrado por tanto que esa frase tan recurrente que dice que en las vueltas de tres semanas no se puede fallar un solo día, es cierta. Todo el mundo sabe donde perdió la carrera. Conocer la razón es más complicado. Seguramente no hubo una sola cuestiónn, sino dos. Primero que ese día no tuvo la fortaleza de la que ha hecho gala en toda la Vuelta. Y casualidad, ocurrió tras el día de descanso, circunstancia que se ha repetido en no pocas ocasiones en la historia. Hay corredores que acostumbran a no ejercitarse como de costumbre, y hay veces que se paga muy caro. Y, segundo, como ocurre siempre que no se responde a un ataque se piensa que no irá muy lejos. En la mayoría de las ocasiones no ocurre nada, es cierto, pero hay veces que las estrellas se alinean para que sucedan cosas increíbles. Purito no pudo, ni supo atajar el ataque de Contador.

Pero nada de eso hubiera ocurrido si Alberto Contador no se hubiera vuelto loco el día de Fuente Dé. Su rendimiento no ha sido el máximo en ningún momento de la carrera, tampoco ese día, pero en esa jornada tuvo la intuición de que podría convertir lo imposible en posible. Vaya si lo hizo! Ganó la Vuelta en cincuenta kilómetros históricos.
Fue sin duda el día más grande de una carrera que ha resultado excitante. Jamás un recorrido ha obligado a los hombres de la general a luchar codo con codo casi a diario. Ese ha sido, junto con la igualdad de los protagonistas, la clave del éxito. Los aficionados han visto cosas importantes en casi todas las etapas, y no siempre gracias a dificultades extremas. Ha sido un recorrido ejemplar que debería suponer un punto de inflexión para los demás organizadores.

Pero también eso ha tenido su lado negativo. Prácticamente entre los favoritos principales (Valverde y Joaquín Rodríguez dos etapa, y Contador una) y Degenkolb, que se ha llevado prácticamente todos los esprint (cinco etapas), han barrido todas las etapas dejando unas pocas migajas que al menos Philippe Gilbert ha sido capaz de recoger dejando una sensación de esperanza de cara a los Campeonatos del Mundo.

Ha sido una vuelta muy disputada, vistosa, excitante, atractiva y que ha valido para recuperar a mucha afición que estaba huyendo del ciclismo. Pero sobre todo será recordada por la victoria de Alberto Contador y la derrota de Joaquím Rodríguez en un día que el ciclismo logró el clímax de su esencia.

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