Flaco favor

Queriendo quizás favorecer a Fabián Cancellara, su gran estrella, los organizadores de la Vuelta a Suiza creo que han hecho un flaco favor al ciclismo. Exceptuando un par de etapas, el resto de la carrera ha sido una monotonía continua. En una semana ha habido más etapas de fuga y esprint seguidas que en todo el Giro de Italia. Hay países, o algunas regiones, en donde es difícil buscar los ingredientes para ofrecer espectáculo, pero en Suiza no existe ese problema, la cuestión sería, de serlo, escoger entre tantas posibilidades, y creo que en eso los organizadores han fallado estrepitosamente. En el pasado la Vuelta a Suiza era la cuarta gran vuelta por etapas por detrás del Tour, el Giro y la Vuelta a España, ahora se ha quedado totalmente a la sombra del Criterium de la Dauphine, carrera que la mayoría de los aspirantes a ganar el Tour de Francia escogen para afinar su puesta a punto.

Es probable que los organizadores buscaran como en el año 2009 una nueva victoria de Fabián Cancellara para así lograr un eco internacional mayor. Creo que para lo que representa Suiza, el recorrido ha sido descafeinado. El problema es que Cancellara no correrá el Tour de Francia y por consiguiente no ha estado competitivo a estas alturas de año. Creo que al margen de los corredores que tenga un país, una organización seria del World Tour, debería intentar buscar el espectáculo y es evidente que con ese recorrido no han facilitado las cosas.

Al margen de esa crítica, creo que el ganador merece grandes elogios. Rui Costa no pertenece aún al selecto grupo de los grandes nombres, no será reconocido por el gran público, pero es un corredor que lleva una carrera ejemplar, con una progresión muy razonable y segura, lo que le está valiendo para hacerse con un palmarés envidiable. Es sin duda el mejor corredor portugués de la actualidad.

Fiel a su estilo Eusebio Unzue está teniendo paciencia con el corredor luso. Nunca le ha cargado de excesiva responsabilidad, hecho que le ha permitido crecer con las espaldas cubiertas. Siempre ha permanecido a la sombra de corredores mejores que él y ha cubierto con profesionalidad las labores encomendadas. Y cuando le han dado vía libre se ha hecho con carreras que van de menor a mayor importancia, hecho que resume la progresión que está llevando. Sus primeras carreras las logró en los Cuatro días de Dunkerque y una etapa en la Vuelta a Chihuahua, en México, en 2009. Luego vendrían etapa en Mallorca, Suiza, la victoria den el G.P. Montreal, la etapa del Tour de Francia, y las dos últimas vueltas a Suiza, carrera en la que también se ha superado al ganar el año pasado una etapa, y dos en ésta edición.

Rui Costa ha sido la cara de la moneda en Suiza, pero en la cruz ha habido muchos más. Citaría sobre todo a Van Garderen, Peter Velits o Kreuziger. Seguramente no sea un grave problema pero Van Garderen me ha dejado con muchas dudas. No ha mantenido su regularidad habitual, algo extraño después de venir con la victoria de la Vuelta a California. Allí dio un auténtico recital en la crono, su especialidad, pero en Suiza ha estado muy por debajo de su nivel. Y en montaña tampoco ha estado extraordinario, falló el día Crans-Montana. En Peter Velits y Roman Kreuziger creo que se repite el problema de los corredores del Este, que son mejores a los 22-23 que a los 26-28. Y ese problema no tiene solución.

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