La astilla de Adri Van der Poel

En la historia reciente del ciclo-cross se han visto muchos ejemplos de precocidad pero creo que ninguno como el Mathieu Van der Poel, hijo del gran Adri Van der Poel, Campeón del Mundo de la especialidad en 1996 en Montreuil (Francia) tras haber sido 5 veces medalla de Plata y dos de Bronce. No hace dos días que el más joven de los Van der Poel (tiene otro hermano mayor, David) que dejó el chupete y ya está brindando con champán en la categoría Élite. Ocurrió el sábado en Amberes donde fue segundo detrás de Niels Albert, otro ejemplo de precocidad.

Niels Albert, Lars Boom, Lars van der Haar, Zdenek Stybar o el propio Sven Nys no tardaron en asimilar los saltos de categoría de forma sorprendente, pero lo de Mathieu Van der Poel no tiene parangón. Ha sido corredor de categoría Junior en este 2013, donde por cierto, ganó el Campeonato del Mundo de carretera, además de los dos últimos Campeonatos del Mundo de ciclo-cross.
Pues resulta que no sólo en la recién estrenada categoría Sub-23 se está desenvolviendo con brillantez (6 victorias internacionales), si no que sorprendió a los Élite disputándoles la victoria en la carrera de Amberes.

Da miedo aventurarse a hacer pronósticos con corredores tan jóvenes, pero de seguir así Mathieu puede batir todos los récords establecidos hasta el momento. Todo dependerá de su progresión pero en teoría está en las mejores manos para no quemarse y tener una carrera longeva. Su padre lo hizo. Adri estuvo 20 años en profesionales en los que ganó 210 carreras, la mitad en ruta donde destacan dos etapas del Tour de Francia, Campeonato de Zurich, Clásica de San Sebastián, Tour de Flandes, Liege-Bastogne-Liege, Amstel Gold Race y el Campeonato de Holanda entre otras muchas. En una entrevista que le realicé en 1997 en vísperas del Campeonato del Mundo de Munich me dijo que su secreto había sido haber abandonado a tiempo las grandes vueltas por etapas. “Nadie que quiera durar mucho tiempo en profesionales puede disputar dos vueltas grandes por año, es imprescindible medir las fuerzas”. Para bien de su hijo espero que no se le haya olvidado.

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