A toda velocidad

El ciclismo vive en un constante jadeo sin apenas tiempo para coger una bocanada de aire fresco que le permita disfrutar de los éxitos o reponerse de los fracasos. La rueda no para de girar y nadie osa bajarse de ese vagón que circula vertiginosamente por temor a ser atropellado. Aun permanece patente el resplandor del maillot arco-iris logrado por Valverde en Innsbruck, o la exhibición de Thibaut Pinot en Lombardía o la reivindicación de Moscon en China, en el Tour de Guanxi, última carrera del World Tour ganada este año por Simon Yates y por el Quick-Step. Y de inmediato, hemos tenido conocimiento de que la mayoría de los grandes equipos ya se están concentrandos de cara a la temporada que viene. No es que sea una novedad, pero llama la atención la celeridad con la que se amontonan los acontecimientos: galas de fin de temporada, últimos fichajes, presentaciones de las grandes carreras, premios y homenajes varios, y de repente, vuelta a la rutina, casi sin concretar los objetivos pero siempre con la intención y el sueño de mejorarlos.

Romain Bardet esquiando al estilo patinador

 

Todos los ciclistas están alternando salidas en bicicleta con trabajos de gimnasio y, en algunos pocos casos, deportes más completos como el Sky de fondo con la intención de fortalecer aquellos músculos discriminados por el ciclismo. Teóricamente el sky de fondo es el deporte ideal para además de fortalece el core y, en general el tren superior, mejorar el consumo máximo de oxigeno, pero apenas ningún ciclista posee ni la técnica, ni los medios, ni el tiempo necesario para aprovecharse de esos beneficios. La excepción son los equipos franceses AG2R y Groupama que ya han tenido su habitual contacto con la nieve.

El Quick-Step se encuentra en Calpe

La mayoría ya están realizando salidas en grupo en los que poco a poco, y dependiendo de los objetivos, también comienza a prevalecer el trabajo de cierta intensidad. Hay una cosa común en casi todos ellos, la opción escogida para entrenar es España. El Sky, el Lotto-Soudal y el Bora, están o estarán en Mallorca, donde a Peter Sagan ya se le ha visto hacer de las suyas. La costa alicantina parece la milla de oro de las concentraciones ya que nada más y nada menos que cuatro equipos punteros están concentrados en los 50 kilómetros que van desde Denia hasta Altea. El CCC de Greg Van Avermaet está en Denia; el Sunweb de Tom Dumoulin, y el Quick-Step que estrenará el nuevo sponsor principal Deceuninck, están en Calpe, y el Astana en Altea.  En cambio el Trek-Segafredo ha escogido la isla de Sicilia, el Bahrein repite en Croacia, el Lotto-Jumbo en Girona, y el Dimension Data de Cavendish pretender relanzar la carrera del esprinter británico desde Surafrica. Todos ellos se encaminan a toda velocidad a una nueva temporada que llegará de un momento a otro.

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