El vacío del cyclo-cross

Al hilo de lo que se ha estado comentando en las últimas semanas sobre las consecuencias que está teniendo en el cyclo-cross internacional el absoluto dominio de Mathieu Van der Poel, creo que este fin de semana hemos tenido una prueba fehaciente que más que el problema, el campeón holandés es la solución. Es la conclusión que he sacado viendo las dos pruebas del fin de semana disputadas en Hasselt y Mol (pueblo natal de Tom Boonen), y ganadas, respectivamente por Kevin Pauwels y Corne Van Kessel.

La meta de Mol con poco público

Antes del inicio de ambas pruebas corría una incertidumbre inusual por conocer el desarrollo y desenlace final de las carreras porque a falta de los cuatro-cinco mejores corredores del momento (Van der Poel, Van Aert, Toon Aerts, Michael Vanthorenhout y Lars Van der Haar),- concentrados todos ellos para pruebas más importantes que vendrán en la segunda parte de la temporada,- cualquiera podía vencer y la mayoría de los corredores estaban ansiosos por aprovechar una de las escasas ocasiones en las que podrán disfrutar del triunfo o, al menos, la lucha por el mismo. Ese casi único aliciente no pareció tener gran capacidad de atracción porque el publico dio la espalda a ambas pruebas, el número de asistentes nada tuvo que ver con lo que acostumbran las carreras donde compiten los mejores. Y es que los aficionados quieren ver siempre a los punteros, y aunque sin ellos, la lucha por la victoria pueda ser algo más disputada (que tampoco lo fue) y ofrecer más de una alternativa, siempre está presente la sensación de estar viendo a corredores de segundo orden, dicho con todos los respetos.

Hasselt casi desierto

Con Van der Poel o Van Aert, en su caso, tienes la absoluta seguridad de estar disfrutando del mejor corredor del mundo, el que más se acerca a la inalcanzable perfección. Huelga decir que si la competencia entre los dos fuera más estrecha sería algo inigualable, pero ver incluso en solitario a, sobre todo, Van der Poel, o Van Aert en las pocas veces que ha estado a su nivel, es una auténtica delicia por todo el repertorio que es capaz de ofrecer. Además, el cyclo-cross ofrece la posibilidad de comparar ritmos, técnicas, pedaladas, trazados, saltos, curvas etc. que hace que todo sea mucho más entretenido. Y viendo la asistencia de público que han tenido las carreras del fin de semana, creo que la mayoría opina lo mismo.