Ciclismo hasta el infinito

Con el fin de recaudar el mayor dinero posible, que luego nadie sabe exactamente dónde y en qué se invierte, la UCI no tiene reparo en alargar la temporada hasta el infinito de forma artificial. Aunque parezca mentira aún hay corredores que están disputando el World Tour y todavía queda otra prueba, el Tour de Guangxi, que se disputará en China esta semana.

Diego Ulissi, ganador del Tour de Turquía

Lo que ha hecho el máximo organismo del ciclismo mundial con Turquía es un auténtico fraude a todo el mundo. Primero al organizador que ofreciéndole una carrera, teóricamente, del World Tour solo le ha garantizado la participación de cuatro equipos de dicha categoría: Astana, Bora-Hansgrohe, Trek-Segafredo y UAE Team Emirates. Y segundo, al aficionado que con el envoltorio de la máxima categoría del ciclismo, se le ha ofrecido una carrera de muy poco nivel competitivo.

 

No tengo nada en contra de la globalización del ciclismo, es más, sus beneficios son innegables allá donde se ha desarrollado con naturalidad, pero a la vez, ha sido un esfuerzo inútil donde se ha querido implantar de forma artificial. El ejemplo más claro es el Tour de Qatar, y me temo que le seguirán las otras carrera y/o equipos de la zona, que en mi opinión no responden más que a caprichos de jeques adinerados que no saben qué hacer con él y compran el ciclismo solo para entretenerse un rato.

Mikel Landa será una de las pocas estrellas en Guangxi

La ampliación geográfica ha tenido sus beneficios, pero la temporal me temo que no. Desde el Giro de Lombardía, tradicionalmente punto y final de la temporada, no existe ambiente ciclista, casi nadie habla de él. Mentalmente, el aficionado, como el propio ciclista, ha desconectado con la temporada. Es tiempo de reposo, de reflexión, de regocijo por los éxitos logrados, o de análisis para encontrar los errores cometidos. Y los pocos que aún se mantienen sobre la bici lo hacen de forma obligada, sin pasión, arrastrando su sombra allá por donde solo existe un interés comercial de las grandes marcas buscando un hueco en un mercado, sin duda, pujante, pero donde la victoria, por muy del World Tour que sea, no tendrá ni el brillo, ni la repercusión, ni el mérito que dicha categoría se merece.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *