El desquite del Movistar

Eusebio Unzue siempre ha tenido una inclinación muy especial hacia los abanicos, aunque en muchas ocasiones le ha tocado sufrirlos más que disfrutarlos porque no siempre ha contado con las herramientas necesarias para ejecutar su plan perfecto. Pocas cosas le agradan más en el ciclismo que imaginar una estrategia, desarrollarla, dibujarla con detalle en la pizarra, y cumplirla en la carretera. Es cuando realmente se siente realizado, y la etapa de Guadalajara ha sido uno de esos días.

Eusebio Unzue dando órdenes a Nairo Quintana

Todo el mundo esperaba aire de costado a partir de la preciosa localidad de Sigüenza, a 85 kilómetros de la meta, pero un abanico se organiza de forma inesperada o no sirve para casi nada cuando todo el mundo está en el lugar correcto en el momento oportuno. Por eso, su primer acierto ha sido provocarlo nada más iniciarse la carrera y ha pillado desprevenidos a los Jumbo-Visma, a los Astana y a los Emirates, grave error cuando en ella se introduce un hombre como Nairo Quintana con tres compañero de equipo y otros muchos (los Sunweb o los Deceuninck-Quick-Step) con las mismas intenciones.

El segundo acierto ha sido confiar plenamente en la apuesta. Nada de trabajar durante solo unos cuantos kilómetros y esperar la dejadez del pelotón. El ordago ha sido a la grande, un pulso de verdad pese a disputarse la etapa más larga de la carrera.

Movistar tirando del abanico

La claridad mental y la experiencia del director navarro también se han dejado notar en una decisión que a priori puede parecer una medida controvertida. Cuando se han puesto a trabajar en el pelotón para intentar dejar aislado a Roglic, han provocado una disminución de la ventaja que llevaba su compañero Quintana en cabeza, algo que puede parecer, en principio, contraproducente, pero seguramente ha sido decisivo para que, al final, llegara con más de cinco minutos sobre el pelotón, lo que le ha valido para subir hasta el segundo puesto de la general, lugar al que se puede aferrar hasta el final de la carrera pese a los ataques que le lanzarán Miguel Ángel López y Pogacar para recuperar las posiciones perdidas.

El Movistar ha trabajado como un verdadero equipo y Unzue es un hombre feliz por ello y por el resultado obtenido. Ahora es posible que incluso pueda tener a dos hombres en el podium de Madrid, algo que si no hubiera sido por su maestría hubiera sido prácticamente imposible.

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