Elia Viviani sigue creciendo

El Quick-Step no solo está engordando su saco de victorias (29) e incrementando la diferencia con respecto al resto (12 de diferencia al Movistar, segundo clasificado) en el Giro de Italia, si no que está ofreciendo a Viviani el entorno ideal para que gane la confianza que todo ciclista necesita para seguir creciendo. Viviani corría el riesgo de estancarse en un Sky que ni creía en él ni le exigía en exceso y por eso aprovechó la oportunidad de irse al equipo belga en una decisión no exenta de ciertos riesgos. El pertenecer a un equipo de esa envergadura en lo que se refiere a hombres rápidos y clasicómanos tiene doble filo. Por una parte tiene la ventaja de contar con un aprendizaje muy intensivo por la experiencia y nivel de los compañeros, pero por otra, la exigencia, la responsabilidad y la presión también es terrible. Se corre el riesgo de caer en el anonimato de labores obscuras si no se ofrecen las garantías de éxito prometidas.

Viviani ganando su 2ª etapa en el Giro 2018

No es fácil tener que suplir el hueco que han dejado Marcel Kittel y Matteo Trentin en el equipo belga, pero Viviani está respondiendo a las expectativas depositadas en él y, por el momento, está siendo el mejor esprinter no solo del Giro de Italia sino de toda la temporada. Para empezar ya cuenta con 8 triunfos, más del doble en comparación a la mayoría del resto de esprinters a los que ha batido en más de una ocasión en lo que va de año.

Parece que su progresión se fundamenta en dos pilares. En el plano físico, y según ha declarado, ha cambiado parte de su preparación haciendo entrenamientos de más calidad que de cantidad. Ha reducido las largas salidas de 7-7,5 horas, y ha introducido más trabajo de gimnasio, en el que se ha estado entrenando incluso en la semana previa al Giro de Italia haciendo rutina de piernas tres veces por semana. Y en el plano psicológico subrayaría la labor de Patrick Lefevre ofreciéndole galones de líder y arropándolo como tal allí donde compite. El veterano mánager belga es un maestro en gestionar los egos que se concitan en sus equipos.

Pese a todo ello tampoco conviene exagerar y no está de más poner en perspectiva su nivel dado que tampoco ha competido de tu a tu cuando el resto de los grandes esprinters están a pleno rendimiento, que normalmente viene a serlo en el Tour de Francia y allí será su compañero Fernando Gaviria quién lleve los galones del equipo. Mientras tanto Viviani seguirá creciendo.

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