Giro-Tour, la pregunta del millón

Desde que Chris Froome confirmó su participación en el Giro de Italia de 2018 casi todos los comentarios de los aficionados se han centrado sobre esa noticia intentado responder a la pregunta del millón. ¿Logrará el británico ganar Giro y Tour en la misma temporada? Hasta ahora la respuesta afirmativa provenía únicamente desde la fe, porque analizando los datos con raciocinio la realidad se decantaba por una contestación negativa. Con Froome, pese a los riesgos que ello conlleva, podría darse el caso de unión entre el credo y el razonamiento.

Froome busca en 2018 la hazaña Giro-Tour

Sus seguidores más taciturnos seguro que no han dudado en responder que sí sin reparar en que en toda la historia solo siete corredores han sido capaces de lograr tamaño éxito: Fausto Coppi (1949 y 1952), Jacques Anquetil en 1964, Eddy Merckx (1970, 1972 y 1974), Bernard Hinault (1982 y 1985), Stephen Roche en 1987, Miguel Indurain (1992 y 1993) y Marco Pantani en 1998. Pero también hay que tener en cuenta que nunca había transcurrido tanto tiempo como ahora en que se repitiera la hazaña, hecho que demuestra que lograr semejante objetivo en los tiempos que corren es más difícil que antaño por todos los cambios que ha tenido el ciclismo. La homogeneidad del pelotón se va reduciendo en la misma medida que se retrocede en el tiempo. O la especialidad llevada hoy al extremo, no existía hasta mediados de los 80, donde la mayoría de los corredores estructuraban la temporada de la misma forma, sin ciclos, ni grandes picos de forma en diferentes fases del año. Todo eso, pese a la envergadura de la acción, permitió que el fin no fuera solo un sueño.

Contador intentó en dos ocasiones el Giro-Tour pero no lo logró

Es verdad que Froome poco tiene que envidiar a algunos de los nombres arriba mencionados y está claro que ha logrado un estatus similar a ellos, pero no es menos cierto que han sido muchos los corredores que han pretendido entrar en la historia por esa puerta y se ha dado de bruces contra la misma. Conviene recordar algunos ejemplos. Empezaremos con quienes ganaron el Giro y luego fueron al Tour.

Coredor                     Año     Puesto Giro    Puesto Tour

Vincenzo Nibali         2016              1º                   30º

Alberto Contador      2015               1º                   5º

Ryder Hesjedal         2014               1º                   Retirado, caída

Alberto Contador       2011              1º                   5º

Ivan Basso                2010              1º                   32º

Denis Menchov         2009              1º                   51º

Paolo Salvodelli        2005              1º                   25º

Gilberto Simoni         2003              1º                   84º

Marco Pantani          1998              1º                   1º

 

Quintana fracasó en su intento de Giro-Tour

No es necesario subrayar solo aquellos corredores que lograron ganar la carrera italiana, hay otros ejemplos también significativos que ilustran a la perfección la disminución del rendimiento entre una carrera y la otra.

 

 

 

 

Nairo Quintana         2017              2º                   12º

Thibaut Pinot            2017              4º                   Retirado

Bauke Mollema         2017              7º                   17º

Alejandro Valverde   2016              3º                   6º

Rafal Majka               2016              5º                   27º

Pierre Rolland           2014              4º                   11º

Rafal Majka               2014              6º                   44º

Cadel Evans              2013              3º                   39º

Gilberto Simoni         2006              3º                   60º

Gilberto Simoni         2004              3º                   17º

Vladimir Karpets       2005              7º                   50º

Georg Totscnig         2003              5º                   12º

Tyler Hamilton           2002              2º                   15º

Y así se podrían añadir muchos más ejemplos en los que se ve un claro perjuicio en los resultados que normalmente van asociados a un desgaste en el rendimiento. Sin embargo hay otros detalles que no se pueden obviar y que pueden ser de vital importancia para que después de 20 años el resultado pueda ser inverso. Froome es mejor corredor que todos los ejemplos expuestos y tendrá una semana más de recuperación que lo habitual entre las dos carreras, algo que será decisivo en su puesta a punto. De todas formas y ante la diferencia cada vez más pequeña entre Froome y sus adversarios, cualquier error en la preparación, recuperación, o estrategia resultará crucial en el éxito o fracaso de su reto.

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