El pasito de Mikel Landa

Quizás solo sea una sensación pero me da que Mikel Landa no sólo ha estrenado maillot en la reciente Vuelta a Andalucía, diría que también ha hecho gala del estatus que cumple tanto en el pelotón como en su equipo. Atendiendo exclusivamente al sexto puesto que ha logrado en la clasificación final poco hay que destacar porque es el mismo que ocupó en la temporada pasada, pero aseguraría que ha rodado con más poso de lo que hacía en el Sky donde siempre tenía que compartir el liderazgo con otros corredores. Y eso tiene su importancia considerando el invierno que ha tenido.

Mikel Landa atacando en la Vuelta a Andalucía

Al no estar obligado a tener que rendir en las vueltas pequeñas de inicio de campaña, no creo que el de Murguía se exprima en exceso en la fase de entrenamiento invernal y menos este año que, por una parte, ha tenido que atender un sinfín de compromisos por homenajes, agradecimientos y premios que ha tenido que recoger, y por otra, por las obligaciones contraídas por la presidencia de la Fundación Euskadi, que por mucho que haya delegado su gestión en gente de su plena confianza, se ha involucrado tanto que también le ha robado tiempo para los entrenamientos. Por eso tiene mérito lo que ha realizado en Andalucía, hecho que demuestra el talento natural que atesora para la escalada. Pese a su corta preparación ha estado con los mejores en montaña y al final de la etapa de Alcalá de los Gazules atacó para ganar y solo fue superado por un gran Tim Wellens, mucho más rodado en este periodo. Además diría que al ser un corredor que aún está en progresión su base física inicial está por encima de los años anteriores.

Eso si, su talón de aquiles sigue estando en las cronos y por culpa de ello perdió el segundo puesto. No es que haya tenido una involución porque si lo comparamos con Wellens en circunstancias y distancia similar sólo hubo tres segundos de diferencia con respecto al año pasado, pero sería deseable y necesario que tuviera una evolución similar a su compañero de equipo Marc Soler con quién el año pasado empató en tiempos pero que este año le sacó 40 segundos, rendimiento que permitió al catalán tener un hueco en el pódium que perdió Landa.