Valverde se muestra insuperable

Afilado como un cuchillo, letal como un puñal, Alejandro Valverde ha ofrecido una auténtica exhibición en la primera etapa del Tour de Francia con final en Plumelec. Tras esa demostración de fuerza, sus opciones de ganar el Tour se han multiplicado al cuadrado para mucha gente. Pero eso será otro cantar.

Valverde ha demostrado dos cosas con su victoria. Mejor dicho, ha ratificado dos cosas ya sabidas. Una, que está en un momento de forma extraordinario. Y dos que, en esos finales de etapa en repecho, es el mejor del Mundo. Sus 500 metros, aproximadamente un minuto de esfuerzo, desarrollando toda la potencia posible, con el corazón revolucionado a tope, el jadeo al borde del ahogo, el ácido láctico a punto de salir de las orejas, y con un dolor de piernas amenazando una explosión muscular, son demoledores.

Había un precedente para juzgar lo que podía ocurrir en la meta de Plumelec. En 1997 se impuso Erik Zabel, por delante de Frank Vandenbroucke, Bjarne Riis, Laurent Jalabert, Davide Rebellin y Abraham Olano, y por tanto, estaba claro que ninguno de los esprinters más rápidos iba tener opción de luchar por la victoria. Como mucho Oscar Freire y Thor Hushovd podrían tener alguna posibilidad. Pero, en el último kilómetro al 6,2%, aparecieron aquellos corredores que ni son esprinters, ni escaladores ni contrarelojistas puros, sino todo lo contrario, o sea, aquellos que son capaces de hacer cualquier cosa según las exigencias. Primero atacó Roman Feillu, sub-campeón del Mundo Sub-23 en 2006 en Salzburgo por detrás de Gerald Ciolek. Le siguió Stefan Schumacher, con dos etapas y la Amstel Gold Race en su palmarés. Kim Kirchen, ganador de la Flecha Walona, dos etapas en la Vuelta al País Vasco y otra en la Vuelta a Suiza, tuvo más empuje que el alemán y el hueco que abrió el luxemburgués parecía decisivo, pues ni tan siquiera el intento de Fabian Cancellara fue suficiente para atajar su propósito. Apareció, de seguido, Philipe Gilbert, y justo al mismo tiempo, Alejandro Valverde que minimizó lo que hasta entonces parecía un espectáculo sobresaliente. Lo suyo fue sencillamente insuperable.

“Página oficial del Tour de Francia 2008”:http://www.letour.fr

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