Los buenos siempre vuelven

Aitor González (Zumarraga, 1975) es capaz de todo y de nada. Los mismo gana una Vuelta a España y tres etapas, dos etapas en el Giro (todas ellas en 2002), o la Vuelta a Suiza 2005 con una demostración de fuerza que quedará para la historia como una de las exhibiciones más extraordinarias, como se retira en uno de sus grandes objetivos de la temporada (Giro 2005), o acaba, a pesar de ganar una etapa, engullido por el anonimato en el Tour de Francia. Es un ciclista de extremos que nunca pasa desapercibido.

Pero, según parece no es un mal que afecta sólo al corredor del Euskaltel-Euskadi, hay unos cuantos ejemplos más, recientes todos ellos. Santiago Botero (Phonak) ha pasado dos años en blanco, sin ninguna victoria, ni casi ganas para ello, tan desesperado se encontraba por unos males que parecían no tener origen. Algo similar puede decirse de Paolo Savoldelli (Discovery Channel), que ha unido con la victoria del Giro de Italia dos años nefastos en los que dejó de existir como ciclista. Y qué decir del elegante Andreas Kloden (T-Mobile), llamado al ser el sustituto de Jan Ullrich en 2000 cuando ganó la París-Niza y la Vuelta al País Vasco, y lejos de sustituir a nadie no pudo ni tan siquiera representarse a sí mismo hasta que el año pasado apareció sorprendentemente en el Tour de Francia detrás de Lance Armstrong.

En esos ejemplos podrían encontrar un halo de esperanza Haimar Zubeldia, Unai Osa, Joseba Beloki, Erik Zabel, Frank Vandenbroucke, Christophe Moreau, Oscar Sevilla, Angel Casero, o Igor González de Galdeano, que andan, todos ellos casi desesperados, buscando no victorias, sino las sensaciones que les llevaron hasta la verdadera élite del pelotón internacional. Siguen el hábito de siempre, sin cambiar un ápice la rutina diaria que se ha anclado en la oscuridad de la noche sin querer dar paso al amanecer que tanto brilló en sus rostros en el pasado. Deben, quizás, esperar y trabajar sin desmayo, porque a los ciclistas con clase les llega su momento, siempre vuelven. Aitor González es un ejemplo.

“Clasificaciones oficiales”:http://www.tds.ch/tourdesuisse/downloads/etappensieg/etappe9.pdf

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *