Engaños

Stefan Schumacher y Leonardo Piepoli han dado positivo por CERA (Continuous Erythropoiesis Receptor Activator) en el pasado Tour de Francia. Como todos los casos por positivo, creo que la noticia tiene dos lecturas. Una positiva, que demuestra que todo aquel que se cree más listo que nadie cae, al final, en las garras de la red antidopaje. Y otra, negativa, ya que una vez más el ciclismo se ve salpicado por problemas de esta índole, lo que le resta la poca credibilidad que le queda.

Los dos corredores han estado coqueteando con la fina, resbaladiza y peligrosa línea de lo lega y lo ilegal. Schuamcher, ya fue declarado positivo por Catina en 2005, pero tras demostrar que el producto se lo había recetado su madre (es médico) pudo volver a la competición a poco de saberse la noticia. El año pasado tuvo unos valores anómalos antes del mundial de Stuttgart, pero justificados por unos problemas gástricos no tuvo ningún impedimento para correr la cita mundialista, en donde logró la medalla de Bronce. Y ahora esto.

El simpático Piepoli también es reincidente. El año pasado, sin ir más lejos, dio una tasa de Salbutamol por encima (1.800 nanogramos por mililitro) de lo permitido (1.000 nanogramos por mililitro)en el Giro de Italia que se dedicó a regalar etapas, aunque no fue declarado positivo, y por ello tampoco sancionado. Y ahora esto.

Sin duda que ambos sabían que se puede engañar a alguien durante mucho tiempo, y también a mucha gente durante poco tiempo. Pero lo que no sabían era que no se puede engañar a mucha gente durante mucho tiempo. Ahora ya es tarde.

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