¡Manchados!

No me gusta esa palabra, y menos cuando se utiliza para definir a una serie de corredores.

Desde que salió a la luz la operación puerto, muchos corredores quedaron manchados. La duda siempre estará con ellos. El problema comienza cuando la justicia decide cerrar el caso, y las federaciones no tienen argumentos para sancionar a los corredores. Es en ese escenario donde no comprendo el motivo de apartar a los corredores afectados. No han sido sancionados y sin embargo no se les permite participar en carreras de primer grado. Y es curioso verles participar en otro tipo de competiciones.
No tiene sentido que unos corredores puedan correr en unos equipos determinados y no en otros.

Todo hace pensar que la operación puerto existió, pero no han podido o no han querido ir más lejos con el tema, y por lo tanto esos corredores se merecen un respeto.

La solución la tendrían los equipos protour. Fichar a corredores marcados simplemente con la duda, no me parecería mal. Recordamos que ninguno ha dado positivo, y sin embargo se les ha apartado. Los equipos tienen miedo de incorporar en sus filas a este tipo de corredores. Pero creo que ni ellos (equipos), han actuado correctamente en este tema.

Y hablo hoy de este tema porque me da pena ver a corredores importantes con problemas para encontrar equipo. Koldo Gil es el mejor ejemplo. Un corredor que demostró ser presente y futuro y se ha visto salpicado por la operación puerto. No ha dado positivo, pero los daños colaterales le han apartado de un ciclismo (el de la élite) en el que él merecía estar. Y no es el único caso.
Los equipos tienen fuerza pero no la quieren utilizar. Creo que tienen mucha responsabilidad en todo esto.

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