Se busca salvador

El ciclismo ha estado luchando contra sí mismo durante mucho tiempo. Se ha encontrado con muchos y muy duros opositores a lo largo del camino, y por ello ha perdido casi toda su credibilidad. Precisamente, aquellos quienes deberían de velar por sus intereses, han sido quienes la han llevado a esta penosa situación: los dirigentes, organizadores, y también los ciclistas. Todos hablan sobre su amor por el ciclismo, pero la cruda realidad ha demostrado que todos miran por su propios intereses, nadie ve más allá de su propio ombligo. A fin de cuentas, han sido los aficionados quienes más honradez han demostrado, siguiendo muchos de ellos confiando en este bello deporte. Para aquellos que aún siguen esperanzados en un futuro mejor, y para intentar recuperar a aquellos que le han dado la espalda, esta temporada es vital.

En esa labor de recuperar la credibilidad, la mayor responsabilidad es de los ciclistas. Son los auténticos artífices de lo bueno y malo de este deporte. La UCI, teóricamente, tiene poder legislativo; los organizadores más fuertes el poder económico, pero la capacidad de atraer a la gente, de crear emociones recae exclusivamente en los corredores. Esa es su gran virtud, y por ello su comportamiento tiene una importancia esencial. No creo que los aficionados puedan soportar muchos más engaños como los que se dieron el año pasado. Por todo ello creo que este año se mirarán con lupa aquellas progresiones que sean extremadamente exageradas. Evidentemente se pueden dar excepciones, pero si son tan llamativas como las de la temporada pasada crearán recelo entre los aficionados y la credibilidad se verá mermada.

Algunos equipos y corredores han entendido muy bien la nueva situación que se está dando en el ciclismo, y han adoptado medidas acorde a ello, siendo incluso más estrictos que la propia UCI. Aunque no es necesario que todo el mundo siga la misma medida, hay dos ejemplos que me parecen modélicos: Iván Basso y Lance Armstrong. El italiano ha declarado que él más que nadie tiene la necesidad de demostrar su juego limpio y por ello lleva meses dando cuenta de todos sus datos hemáticos, de entrenamiento, dieta, etc.. en la página www.mapeisport.it. Desconozco el nivel deportivo que logrará, si será capaz de estar al nivel de antes, pero con ese comportamiento ha hecho más en favor del ciclismo que consiguiendo cualquier victoria del pasado.

Para mucha gente Lance Armstrong siempre ha sembrado muchas dudas. Para intentar evitar más suspicacias, se ha puesto en manos de Don Catlin director del Instituto científico contra del Dopage de Estados Unidos. Armstrong será sometido a un control antidopage cada tres días, sus muestras de orina se guardarán por un periodo de entre dos y ocho años para poder ser analizadas en caso de necesidad y además de publicar los resultados se dejarán en manos de otras agencias contra el dopage. Si con todas estas medidas aún hay gente que dude sobre su honradez, es que el ciclismo no tiene solución.

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