Comparaciones odiosas

Me parece muy injusto todo. Hace unos días, Alberto Contador dió un auténtico recital de lo que es la escalada. Al día siguiente sufrió una pájara, y esa victoria final que parecía segura ya no lo fue tanto. En la última etapa después de la pérdida del liderato, Alberto hizo otro etapón. Los análisis que se han hecho de todo ello pueden ser correctos o no, positivos o no, pero eso no es lo que yo voy a analizar.

Mi idea es hacer un paralelismo con otro caso. Si recordamos el Tour de Francia ganado por Pereiro, Floyd Landis sufrió un auténtico pajarón, y al día siguiente, tras una gran etapa, se hizo con un Tour que luego perdió tras dar positivo en la etapa más bonita que yo recuerdo. Ese día todo eran elogios, pero cuando se conoció el positivo, todo el mundo decía lo mismo:
¡No es normal después de la pájara el etapón que ha hecho!
A mí no me pareció tan raro, incluso después del positivo.

A día de hoy, esos que criticaron a Landis, no hacen lo mismo con Contador. Y es cierto que Contador no ha dado positivo, ni lo dará seguramente. Pero, ¿Por qué lo de Landis no era normal y lo de Contador sí? Y además, ¿Por qué lo de Landis no era normal y con lo de Contador hablamos de un ciclismo más humano?

Ni lo de antes era en general tan malo, ni lo de ahora es en general tan bueno. Y me canso. Tenemos una manía tremenda de criticar un ciclismo pasado, y hacer ver que lo de ahora es lo mejor. Así lo hacían ver lo medios de comunicación en los últimos Tours, donde curiosamente después se seguían sucediendo positivos. Simplemente hacían Marketing. A mí me sobran los Marketings, y el único ciclismo que me gusta es el que se trata de dar pedales, sufrir, luchar…

Y como vemos, las comparaciones suelen ser odiosas. Pero que gane siempre el mismo o que el ganador sea más impredecible no solo tiene que ver con el dopaje, existen muchos factores.

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