Los errores se pagan

Oscar Pereiro, además de ser muy bravo es listo y aprende deprisa. El domingo, en la etapa que finalizó en Saint Lary, cometió un error que jamás debería repetir si quiere ganar otra etapa en el Tour de Francia o cualquier otra carrera de prestigio. Viéndole subir en los últimos kilómetros del puerto, parecía tener en juego algo mucho más importante que la victoria de etapa: el podium o incluso el liderato. Pereiro, pecó de bondadoso, porque aunque fuera en subida, en toda pendiente inferior al 8% el hecho de ir a rueda tiene sus ventajas (y cuanto menos sea el porcentaje, más ventaja), circunstancia que aprovechó inteligentemente George Hincapie para lograr la victoria, la primera en el Tour. Sin embargo, el ciclista gallego del Phonak no cometió el mismo fallo en la llegada de Pau. Trabajó con ahínco en la escapada, pero una vez que tuvo la certeza de que no los iban a cazar, guardó fuerzas para un esprint que ganó con facilidad.

Seguramente, Kurt Asle Arvesen, segundo hoy en Revel, no tendrá otra oportunidad como Pereiro para reponerse del disgusto sufrido en meta, pero seguro que ha aprendido la lección. No es fácil entender la actitud del noruego del CSC. Tampoco es sencillo acertar con la estrategia a seguir en un momento tan decisivo, pero resulta extraño que un hombre con su punta de velocidad no haya apostado seriamente por un esprint entre los cuatro hombres que han llegado escapados. Arvesen (Campeón del Mundo Amateur en 1997 por delante de Oscar Freire), ha realizado los seis últimos kilómetros a tope con un corredor (Simon Gerrans) a rueda intentando dar alcance a Paolo Savoldelli y Sebastian Hinault, que iban escapados desde el puerto de tercera categoría situado a siete kilómetros de la meta. Y al poco tiempo de dar alcance al dúo de cabeza, apenas sin tiempo para recuperarse del esfuerzo realizado, ha atacado sin lograr, en ningún momento, una ventaja que le garantizara la victoria en solitario. Así las cosas, Savoldelli le ha cogido rueda y le ha superado en los cincuenta metros finales logrando su primera victoria en el Tour de Francia.

Pese a la victoria Savoldelli también ha cometido un error. En el puerto de tercera categoría, en donde el vencedor del Giro iba como una moto, en vez de recuperar un poco antes de alcanzar a Sebastián Hinault, que iba con unos metros, y remacharlo posteriormente, impidiendo así que el francés le cogiera rueda, le ha sobrepasado casi como dándole un relevo, circunstancia que ha facilitado que el francés se acoplara a rueda sin ningún aprieto. Al final ha ganado la etapa, pero como actúe de esa forma cada vez que se encuentre en la mismas circunstancias, le puede ocurrir como a Pereiro en Saint Lary o a Arvesen en Revel.

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