La primera etapa deja tres ganadores

El Tour de Francia 2009 ya ha echado a andar. Y las primeras consecuencias no se han hecho esperar. Por una parte ha habido algunos corredores que han cumplido punto por punto con la expectativas esperadas. El más sobresaliente ha sido Fabian Cancellara, que ha sido un homenaje a la prueba disputada. La contrarreloj, una disciplina complicada y que exige lo máximo de cada uno, una especialidad odiada por la mayoría, no tiene secretos para el campeón suizo.

En la primera parte, dura y que en nada favorecía a sus cualidades, ha mantenido el tipo con categoría, estando muy cerca de los mejores. Y una vez que ha superado el puerto de cuarta categoría, ha rodado a una velocidad similar a los formulas que ruedan por allí cada año. Su pedalear no es tan elegante como el de David Millar o Andreas Kloden, ni su aerodinámica tan apurada como la de Levi Leipheimer, pero su fuerza no tiene parangón. Es bestial. Una máquina hecha del mejor cuarzo para marcar siempre el tiempo exacto en pruebas de este tipo. En cada pedalada la bielas chirrían de dolor por la fuerza empleada, y la cadena está a punto de romperse por la tremenda tensión que tiene que trasmitir.

Pero no ha sido el único ganador. Alberto Contador lo ha sido tanto como él. Por una parte, porque ha dejado claro que está en su mejor momento de la temporada y por haber sido el mejor de los aspirantes a la victoria final. Al margen de que las diferencias hayan sido grandes o pequeñas, psicológicamente ya ha abierto una brecha importante. Y por otra parte, porque en 15 kilómetros ha zanjado una polémica que muchos atribuyen a su compañero de equipo Lance Armstrong. Si la carretera, como dijo el propio estadounidense, decidirá quién es el auténtico líder del equipo, el mensaje ha sido claro. Habrá quien argumente que esa distancia no es concluyente. De acuerdo, en parte. Pero Armstrong no es el que era y a las pruebas me remito. Quién tenga dudas que revise las clasificaciones del Tour 2005 y 2000, en donde las distancias a disputar fueron parecidas, pero el resultado muy dispar.

Y por otra parte, considero que el Astana ha salido exageradamente reforzado de la contrarreloj de hoy. Cuatro corredores de ese equipo se han clasificado entre los diez mejores. Una superioridad decisiva, que creo marcará el devenir de la carrera. Nadie podrá hacer frente a un equipo tan sólido y si Contador se muestra al nivel que acostumbra el Tour puede ser unicolor.