Un fracaso

Si la prohibición del pinganillo pretendía mejorar la espectacularidad de la carrera, ha sido un fracaso total. El resultado ha sido justamente lo contrario: la etapa más aburrida hasta el momento. El resumen se reduce a cuatro corredores que se han escapado desde la salida y un pelotón que no ha permitido la más mínima esperanza a los valientes porque en su mayoría se trataba de corredores franceses, que al igual que sus directores eran defensores de la prohibición de tal medida, y seguramente de cualquiera que proponga el Tour de Francia, aunque ésta aplaste la dignidad de los corredores. Así las cosas, y una vez que la huelga que proponían algunos corredores no se ha llevado a cabo, el verdadero día de descanso lo han llevado a cabo hoy.

El debate del pinganillo me parece una discusión sin fundamento. El uso del pinganillo ni mejora ni empeora la espectacularidad de la carrera. Lo único que hace es facilitar la comunicación entre corredores y directores, pero lo hace para todos por igual por lo que todo el mundo se puede beneficiar de tal herramienta. En mi opinión se ha magnificado la función del artilugio en cuestión. Muchos argumentan que su uso bloquea la carrera por las órdenes que dan los directores y que sin ello tendrían que ser los corredores quienes tomaran las decisiones en plena carrera, improvisando distintas estrategias que mejorarían la vistosidad. No lo creo. Lo único que pretenden los directores es intentar ganar haciendo el mejor uso de las posibilidades que tiene. O sea, lo mismo que los corredores. ¿Acaso alguien piensa que los corredores son tan necios como para echar piedras a su propio tejado? ¿O qué los directores aciertan en todas sus estrategias? Aquí se equivoca todo el mundo, a veces los directores y otras los corredores, y en ocasiones todos al mismo tiempo. Y en otras todo el mundo acierta, pero eso no está en base al famoso pinganillo, que repito, si tiene algún beneficio, que lo tiene, lo tiene para todos por igual. Por tanto me parece una estupidez tal prohibición, aunque en esta ocasión el proceder ha sido el correcto. Una propuesta de la organización del Tour de Francia hecha a la UCI que tras reunirse y discutir el tema en el consejo de dirección aprueba la medida como prueba a examinar. Pero que nadie olvide que el ciclismo es de los ciclistas y que el espectáculo está en sus piernas y en su voluntad para hacerlas girar. No en el pinganillo.

1 opinión en “Un fracaso”

  1. Efectivamente tienes razón en que el uso del pinganillo es igual para todos los ciclistas, pero hay aspectos con los que no estoy tan de acuerdo.

    En principio no estoy ni a favor ni en contra de la prohibición del pinganillo, pero sí que quiero hacer unas reflexiones:

    * Para ser un deportista de alta competición, además de unas cualidades físicas extraordinarias para la especialidad de que se trate, es importante que tenga unas características ‘mentales’ que le acompañen. El deportista debe ser capaz de captar la información correcta, de analizarla correctamente y de tomar las acciones necesarias en función de todo lo anterior. La utilización del pinganillo desde las categorías inferiores, están hasta cierto punto limitando la toma de decisiones por parte de los ciclistas y ello a la larga puede reducir el desarrollo de esas capacidades. Por ello hay lugares en los que se prohibe la utilización del pinganillo en la categoría de juveniles, pero también está prohibida la utilización del pinganillo en categoría sub-23 en grandes campeonatos (como campeonatos de Europa y campeonatos del Mundo).

    * La mayor parte de los comentarios de directores y corredores que estaban en contra de la prohibición del pinganillo, hablaban de que es un instrumento muy importante para la seguridad de los corredores. Sin embargo, en una carrera como el Tour de Francia donde la señalización y seguimiento del recorrido no tiene parangón en el mundo ciclista, donde utilizan los coches y motos neutras de forma adecuada, donde tienen motos específicas para aportar bidones a los ciclistas,… me parece que el tema de la seguridad pasa a un segundo plano y lo más importante para esos ciclistas y directores es el mantener la comunicación para dar y recibir las órdenes oportunas. Si fuera por seguridad, sería muchísimo más importante dotar de este elemento de seguridad a todos los ciclistas y competiciones de categorías inferiores.

    * Los que son contrarios a la prohibición del pinganillo aluden a que los equipos frnaceses (no todos) no hacen más que seguir las directrices del Tour de Francia y creo que tienen razón; pero por la misma regla de tres, yo diría que los ciclistas no hacen más que seguir las directrices de sus directores. Si el director habla de seguridad, el ciclista habla de seguridad; si el director habla de que no hay que experimentar en el Tour, el ciclista dirá que el Tour es muy importante como para experimentar,….

    En definitiva, no estoy a favor ni en contra de la medida, pero muchos de los comentarios al respecto me parecen muy parciales.

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