No hay un favorito claro

No creo que nadie se atreva a pronosticar un claro vencedor para esta Vuelta a España. No tiene motivos. Sin duda habrá opiniones que apoyadas en argumentos válidos o inútiles apuesten por uno y otro hombre, pero nadie sabe a ciencia cierta en que condiciones se presentan los teóricos aspirantes a la victoria.

Como siempre el que más datos ha ofrecido sobre su estado de forma es Alejandro Valverde. Ganó la Vuelta a Burgos sin estar aún a tope, cosa que no conviene a un mes de cualquier gran competición. Sin embargo su excesiva ambición, su falta de tranquilidad en momentos clave y su excesivo nerviosismo me hacen pensar que aunque pueda ser el más fuerte, no ganará ni esta Vuelta a España ni ninguna otra. Valverde es un gran corredor, pero le falta algo que le impide demostrarlo en una gran vuelta.

En mi opinión hay otros tres verdaderos aspirantes a la victoria final: Cadel Evans, Ivan Basso y quizás Samuel Sánchez. Apenas hay noticias del australiano que tras el fiasco del Tour de Francia se ha dedicado a descansar y preparar, posteriormente, a conciencia, como hace siempre con sus objetivos más importantes. Evans está muy dolido con su resultado del Tour de Francia y con el comportamiento que tuvo su equipo, que tras una flojísima actuación en la crono por equipos hipotecó de forma exagerada sus opciones de victoria. En la Vuelta encontrará la mejor opción para sacarse esa espina.

También confío en Ivan Basso, que tras ser quinto en el Giro de Italia ha demostrado poder afrontar con muchas garantías una gran vuelta. Ha tenido tiempo suficiente para prepara el final de temporada, y con la numerosa montaña y escasa contrarreloj que se encontrará camino de Madrid podrá optar a volver a pisar un podium más.

De Samuel Sánchez se puede esperar cualquier cosa. Su palmarés no presenta un respaldo tan firme con los candidatos anteriores, pero ha sido tercero y séptimo en la Vuelta y séptimo en el Tour de Francia, logros nada desdeñables. Al ser su objetivo principal de la temporada, ha preparado la Vuelta con minuciosidad y apoyado por una mentalidad ganadora y un equilibrio en sus condiciones que casan a la perfección con el recorrido, puede lograr superar algún puesto en el cajón principal.

No cito en esta lista a Andy Schleck, que creo que no disputará la general. Ni a Robert Gesink, demasiado flojo aún en las cronos, ni a Christian Vandevelde falto, quizás, de motivación; ni a Damiano Cunego que jamás volverá a ser aquel niño que sorprendió con una verdadera exhibición en el Giro 2004. Podrán dar juego, pero considero que estarán por debajo de los hombres citados en primer lugar.

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