Pues, va a ser que no!

La Vuelta sigue su línea, sumida en la incoherencia más absoluta donde nada es verdaderamente lo que parece. Tal fue el calibre de la demostración de Roberto Heras y su equipo en Valdelinares que para muchos fue el presagio de un paseo triunfal hasta Madrid. Pero, va a ser que no. Ni Heras ha confirmado en los Pirineos estar tan fuerte como insinuó en la primera etapa de montaña, ni Denis Menchov está dispuesto a arrodillarse ante nadie. Luego, habrá emoción hasta Madrid, como en los últimos tiempos.

Y mirándolo fríamente, esa desconexión que existe actualmente entre la teoría de los últimos años,- en los que el ciclismo se ha convertido casi en una ecuación matemática,- y la realidad de está edición de la Vuelta a España, es la mejor noticia que ha podido recibir la carrera. Al menos, habrá entretenimiento hasta el final .

La disputa parece estar centrada en Heras y Menchov, pero la estrategia de carrera podría jugar un papel decisivo si Manolo Saiz se harta de controlar la carrera. En ese caso, Francisco Mancebo, Carlos Sastre o Carlos García, podrían entrar en el juego por la victoria final, si es que saben o pueden aprovechar una situación que se podría dar.

Es evidente que Menchov no puede controlar al pelotón, porque carece de un equipo que esté a la altura que exigen las circunstancias. De hecho es el Liberty de Manolo Saiz quién ha tomado las riendas de la carrera demostrando que ha apostado por intentar batir a Menchov en un mano a mano en el último puerto. Es la estrategia clásica de afrontar una carrera en la que se impone la ley del más fuerte, porque es indiferente el color del equipo que ejerza el control (ninguno de los líderes da relevo alguno). Lo verdaderamente decisivo es el nivel de cada corredor en el último puerto. Teóricamente, y sobre todo tras lo visto en Valdelinares, parecía una apuesta segura, pero de momento no ha dado los resultados que perseguía.

Pero la situación se podría invertir si Liberty deja de controlar la carrera una vez que sean conscientes que de esa forma no es factible batir al ruso. Será tarde para el Liberty, porque la única opción de victoria en ese equipo es Heras. Sin embargo, corredores bien situados en la General podrían atacar desde lejos (por ejemplo en las etapas de la sierra de Madrid, muy propicias para las estrategias) y, ante la imposibilidad de controlar la carrera por parte del Rabobank, y la hipotética negativa del Liberty u otro equipo a controlar la carrera para el líder, podrían poner la carrera patas arriba.
De todas formas, todo esto es muy bonito en la pizarra, pero prácticamente imposible de ejecutar en la carretera. Aunque en la Vuelta a España nunca se sabe.

“Página Oficial de la Vuelta a España 2005”:http://www.lavuelta.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *