Estrategias

Venimos observando estos últimos días errores de bulto entre los corredores que disputarán el Giro de Italia. El mayor de ellos se produjo el día L’Aquila, donde la friolera de 56 hombres, algunos muy importantes como Carlos Sastre, David Arroyo, Richie Porte, Xavier Tondo, Bradley Wiggins, Linus Gerdeman etc….se escaparon y no los vieron más hasta la meta. No lo entiendo. No llego a comprender como unos corredores y, sobre todo, directores que muchas veces se quejan de nimiedades dejaron coger a una escapada de esa envergadura 18 minutos. Así les fue luego.

No entiendo que el Liguigas se justificara diciendo que la responsabilidad era del líder y que, ya que el día de Montalcino todos actuaron en contra de ellos, no iban a tirar. Jamás comprenderé que alguien no actúe en beneficio propio alegando favorecer a otros. Es incomprensible. Los directores del Liquigas se justificaron diciendo que metieron a cuatro hombres en la escapada. Pero, ¿acaso van a ganar el Giro con Kiserlowski, Agnoki, Vanotti o Della Antonia?. Por favor. Creo que cualquier equipo con personalidad propia debe analizar la situación y actuar en consecuencia, sin mirar si eso beneficia a otros o no. La cuestión es poner remedio a su propio perjuicio. Y Liquigas no lo hizo, porque ahora además de Vinokourov y Evans, tienen como serios adversarios a Sastre y Arroyo.

Ese día Vinokourov había perdido a dos corredores, gran perjuicio cuando se trata de tirar en el llano. Y al equipo de Evans no se le puede pedir mucho más que firmar en la hoja de salida. Pero voluntad pusieron. Liquigas no, no hasta casi al final. Y ahora lo pagarán.

Al día siguiente fue Evans quién cometió un error de juvenil. No entiendo que un corredor que no puede contar con compañero de equipo para solucionar ni el más mínimo problema, no corre con más concentración y al lado de otros favoritos. Le sorprendieron en un puerto de tercera, y no por falta de fuerza, por despiste. Algo que el Campeón del Mundo no se puede permitir.

Con la semana que queda todo se puede arreglar, y es probable que, aunque no todos, algunos consigan los objetivos planteados pero la forma no habrá sido la idónea.

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