No hacía falta

Mark Cavendish gana con tanta suficiencia que no hay ninguna necesidad de hacer lo que ha hecho Mark Renshaw, el australiano que le lanza en los últimos metros. Renshaw se estaba viendo superado por la derecha por Julian Dean, del Garmin, que traía a su rueda a Tyler Farrar, el esprinter del equipo. Renshaw, sin que Julian Dean le molestara un ápice porque llevaba su propia trayectoria, la ha emprendido a cabezazos contra Dean. Cierto es que no ha soltado las manos del manillar ni ha perdido su línea de esprint, pero no había necesidad para tal feo comportamiento.

Si eso fuera poco, luego ha tenido un comportamiento aún peor con Tyler Farrar. Una vez finalizado su trabajo como lanzador, que hoy dicho sea de paso Cavendish ha realizado un esprint muy muy largo, se estaba viendo superado por los adversarios de su compañero Cavendish, y en esas, al ver a Farrar adelantarle por la izquierda él se ha desplazado hacía ese lado en una actitud manifiestamente intencionada. Farrar le ha tenido que increpar empujándole con una mano.

Mark Renshaw siempre ha tenido un comportamiento inmaculado en sus años de lanzador, antes en la La Francaise des Jeux, luego como lanzador de Thor Hushvod en el Credit Agricole y ahora junto a Mark Cavendish. Desconozco el motivo de su cambio de comportamiento y esa actitud un tanto chulesca paracon sus adversarios que al igual que él intentan hacer el mejor trabajo posible. Renshaw está teniendo más y mejor reconocimiento por su labor de lanzador que por la pocas victorias que ha conseguido desde que debutara en 2004. Estos últimos días está siendo objeto de numerosas entrevistas por su esplendida y decisiva labor en favor de Cavendish, y es probable que se le haya subido a la cabeza. Pero alguien le debería decir que su comportamiento ha afeado la extraordinaria victoria de Cavendish, que gana con tanta facilidad que no hay necesidad de tales maniobras.

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