Difícil de mejorar

La Vuelta a España 2010 ya es historia. La ha ganado Vincenzo Nibali que era lo que esperábamos muchos. Aunque viendo como ha transcurrido la carrera bien hubiera podido tener otro ganador. Si hubiera tenido que ganar el más fuerte seguramente hubiera ganado Igor Antón, el mejor escalador mientras estuvo en carrera. O, si Ezequiel Mosquera hubiera estado más atento en las etapas de Málaga, Jaén y Toledo, es probable que el resultado hubiera sido otro. Pero estos no son más que los cuentos de la lechera que no valen para nada, así que hay que reconocer a Nibali como un justo ganador.

La Vuelta a España 2010 no ha sido extraordinaria, pero ha sido muy disputada e igualada lo cual siempre es garantía de espectáculo. No ha habido ningún dominador claro. Hasta la víspera nadie ha sabido quien subiría al primer puesto del podium. Ni tan siquiera Mark Cavendish ha sido tan arrollador como en el Tour de Francia. Ha ganado tres etapas, pero en otras cuatro ha sido superado en buena lid por otros tres corredores; Hutarovich, Petacchi y Farrar, en dos ocasiones. Eso es bueno.

También se ha podido gozar del espectáculo que siempre ofrecen los clasicómanos siempre que se les ofrezca un recorrido para mostrar sus virtudes. Philippe Gilbert ha estado extraordinario y será la referencia en el Campeonato del Mundo. Oscar Freire tiene un motivo muy serio para preocuparse. Los escaladores han hecho su Agosto en un recorrido muy propicio para ellos. Joaquín Rodríguez, Igor Antón, Mikel Nieve y Ezequiel Mosquera sólo han dejado dos ocasiones para el resto, etapas que fueron bien aprovechadas por Moncoutie y Barredo, dos corredores muy rentables que nunca pasan desapercibidos.

Tampoco han faltado sorpresas agradables. La mayor la ha ofrecido Peter Veltis, tercero en la General y ganador de la crono. El corredor eslovaco ha conformado punto por punto lo que se esperaba de él cuando ganó el Campeonato del Mundo Sub-23 en Stuttgart en 2007.

Esta vuelta será difícil de mejorar. Ni la participación de Alberto Contador lo hubiera hecho porque seguramente hubiera sido un monólogo por parte del corredor del Astana que hubiera sido excesivamente monótono y poco atractivo. Para ser extraordinaria a esta vuelta le ha faltado nivel, pero eso sólo se da en el Tour de Francia.

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