La virtud de esperar

Cadel Evans se ha retirado. Simon Gerrans se ha clasificado en el puesto 20º. Alejandro Valverde el 22º y, Joaquín Rodríguez el 24º. La mayoría de los favoritos han fallado en los pronósticos de la Amstel Gold Race, que la ha ganado Enrico Gasparotto, un italiano de 30 años que como logro más destacado tiene un Campeonato de Italia en 2005, su primera temporada en profesionales. Los únicos favoritos que han estado a la altura esperada han sido Peter Sagan (tercero), Voeckler (quinto), y Samuel Sánchez (séptimo). Personalmente no contaba con Freire (cuarto), ni con Gilbert (sexto), que ha mostrado una clara mejoría con respecto a las carreras anteriores.

Gasparotto ha demostrado que, a veces, saber esperar es una virtud. Todos han ido como locos a por Freire, que una vez han atrapado a Bardet, que ha realizado una carrera sobresaliente, ha decidido atacar en solitario a falta de 7 kilómetros. No es su estilo pero era el único remedio. La sorpresa. Freire ha recibido demasiados palos en esa carrera, se ha clasificado en cinco ocasiones entre los 10 primeros, pero nunca la ha ganado ni ha entrado en el podium. Visto sus últimos resultados tampoco las tenia consigo llegando todos juntos. Visto quienes han entrado hoy en el esprint, quizás hubiera sido bueno esperar. Pero eso no se sabe nunca. Creo que ha hecho bien. A punto ha estado de ganar.

No tanto como Freire, pero Gilbert también se ha precipitado. Ha sido una alegría verle luchando por la victoria. El año pasado, en la misma distancia, levantó el asfalto. Sacó a todos de rueda. Hoy le han seguido tres y todos le han sobrepasado. Pero ha mejorado mucho en poco tiempo, ahí se ve su superclase. Quizás pueda estar a punto para Liege. Sería bueno.

Después de Gilbert, ha arrancado Sagan. Seguro que, una vez que ha sobrepasado a Gilbert, se ha visto ganador, pero tenía tanto dolor en las piernas que ha reventado faltando diez metros. No es raro a los 22 años. La inexperiencia se paga, y mucho. Seguro que Gasparotto no iba más fuerte que Sagan, ni que Gilbert, ni que Freire, pero es probable que al ser un corredor que ha ganado poco, no se haya atrevido a tomar las riendas del asunto y haya esperado hasta el final por miedo a desfallecer antes de tiempo. Hoy esperar ha sido una virtud.

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