La función de los Controles Antidoping

Supongo que la función de los controles antidopaje, es detectar casos positivos, y así poder sancionar a todo aquel que sea infractor. Y me parece fenomenal que exista una reglamentación mediante la cual, el ciclismo tiene unas normas de juego. Todo en la vida está limitado por unas normas. Desde las que tenemos en nuestras casas (las de conducta), hasta las más serias (aquellas que se reflejan en el Código Civil). Otra cosa son las formas que se están llevando en el ciclismo, que creo yo van más allá de lo normal.

Llegados a este punto, me parece raro que la gente se sorprenda cuando salen positivos a la luz. Si no habría positivos los controles no tendrían razón de ser. Es cierto que últimamente salen muchos casos, pero lo mejor sería sancionar y callar. Hablamos demasiado.

Hay que saber respetar al prójimo. Cuando algún corredor da positivo ya existe una sanción para hacerle pagar su culpa. Pero hoy en día incluso los corredores entre ellos se critican, cuando luego se ha demostrado que ellos también tenían culpa. Repito que esto es como un juego con reglas. Si te descubren haciendo trampa te echan del juego. Y así tiene que ser, lo que no es normal es la idea que se tiene de la tolerencia cero. Yo pienso que es una idea demasiado optimista, y subrealista. Siempre habrá alguien dispuesto a arriesgar, y es lógico que pueda suceder.

Por tanto la única solución que veo al tema, es limitarnos a sancionar a quien se salta las normas. Para ello tiene que existir primero un reglamento claro y que a su vez respete los derechos principales de toda persona. Y por favor, pediría a todos, eliminar la palabra sospecha del diccionario ciclista. Es un término que está haciendo mucho daño. Sólo por sospechar no se puede truncar la carrera de nadie. Será sancionado cuando se demuestre realmente que es un positivo. Y sólo en ese momento; yo incluso estaría a favor de sancionar de por vida (el que arriesga ya conocía el peligro, por eso es un riesgo). Mientras tanto Mayo dió negativo en su contraanálisis, y si conocemos el reglamento, Rasmussen no tenía motivos de ser excluido de ningún sitio. Fué criticado por unos pocos compañeros de profesión, corredores que antes ya habían sido sancionados, o lo han sido después. Esas son las injusticias que hay que erradicar. Hagamos que la reglamentación se cumpla de forma correcta, y dejémonos de manipular con palabrería como la “tolerancia cero”,… etc. Ojalá se erradique el dopaje, pero por cauces legales, y sin tanta palabrería dañina.

Animo a todo el mundo ciclista. Sobreviviremos a todo.

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