Enric Mas toma el relevo

La Vuelta a España ha deparado una gran noticia para el ciclismo español, que buscaba con urgencia aliviar un problema que se presenta cada cierto tiempo en todos los países. Enric Mas ha cogido con firmeza el relevo que dejó Alberto Contador el año pasado y que este año ha tendido Alejandro Valverde. Su segundo puesto y la victoria en la etapa de La Gallina, la etapa con más diferencias de toda la Vuelta, garantizan una muy digna continuidad de un ciclismo que temía quedarse sin un relevo de tanta exigencia. Mas ha pasado definitivamente de los dichos a los hechos, paso que no todo el mundo es capaz de dar, y menos en esas alturas. En su retirada Contador lo nombró como su sucesor y el mallorquín ha tardado apenas un año en cumplir con el mandato.

Contador lo nombró su sucesor

En cuanto el ciclista del Quick-Step ha asomado en los puestos cabeceros de las carreras más importantes, más de uno se ha apresurado a decir que a su edad, 23 años cumplidos el siete de enero, ni tan siquiera Alberto Contador y Alejandro Valverde habían logrado tanto. Como dato informativo está bien, pero como argumento para hacer pronósticos de futuro no sirve. Los cuentos de la lechera casi nunca se cumplen en el deporte, y ejemplos no faltan. Jan Ullrich ganó el Tour a los 23 años y jamás volvió a volar tan alto; Damiano Cunego se llevó el Giro también con esa edad y se puso una losa tan pesada que no le permitió ni pisar ningún pódium más en una grande; Andy Schleck hizo segundo en el Giro de Italia antes de cumplir 22 años, se retiró antes de los 30 sin haber ganado una grande en la carretera. Otros dos corredores que han sido rivales directos del mallorquín también son la prueba fehaciente de lo difícil que resulta progresar pese o por haber despuntado a una edad tan temprana: Nairo Quintana y Miguel Ángel López. Por tanto no conviene excederse en las esperanzas porque pueden perjudicar al jovencísimo corredor, que afortunadamente parece tener los pies muy bien asentados en la tierra.

 

Mas no es un descubrimiento repentino, es la confirmación de una progresión que más que meteórica está siendo sobre todo sólida, lo cual siempre ofrece más garantías de éxito. En la categoría Junior fue Campeón de España contra el crono; en su primer año Sub-23 fue 4º en la Carrera de la Paz (prueba de prestigio internacional) y 3º en la Vuelta a Palencia, puesto que mejoró al año siguiente siendo segundo, logró que también consiguió en la Vuelta al Bidasoa donde también se llevó una etapa. Antes de dar el paso definitivo al World Tour ganó Alentejo, la Vuelta a Savoia y segundo en Aosta, referencias claras para evaluar a los mejores corredores de esa categoría.

Arrate, primera gran victoria de Mas

Las primeras carreras del World Tour no fueron sencillas, notó, como es lógico, el cambio de categoría, pero antes de finalizar el año se presentó segundo en Burgos tras un gran Mikel Landa. Este año la progresión ha sido mucho más firme: 6ª en la Vuelta al País Vasco ganando la etapa reina y 4º en Suiza, antes de éste segundo puesto en la Vuelta a España, que ya son palabras mayores.

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Ahora Mas entrará en una dimensión que desconoce pero a la que no teme. Puede sentir vértigo ante lo que puede realizar, pero dice que la responsabilidad no le acobarda si no que le motiva y afirma estar dispuesto a aprender para seguir mejorando. Nadie sabe donde está su techo, pero la base parece muy sólida.

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