El incierto futuro de la Vuelta al País Vasco

Siempre es peligroso aventurarse a predecir el futuro porque por mucho raciocinio que se utilice en el pronóstico hay multitud de variables incontrolables que hacen muy difícil dar con el veredicto acertado, pero viendo la ruptura que se ha dado dentro de la organización de la Vuelta al País Vasco soy bastante pesimista en cuanto a su futuro.

 

Para poner al día a los recién iniciados hay que recordar que en los últimos años la organización de la carrera vasca ha estado en manos de Organizaciones Ciclistas de Euskadi, compuesto casi a partes iguales por algunos miembros del antiguo Organizaciones Deportivas El Diario Vasco y otros de la Euskal Bizikleta, una unión que se formalizó porque la vaca institucional no daba leche para tener en un territorio tan reducido a dos carreras de gran nivel. Fue un matrimonio obligado que siempre funcionó como tal, con poca comunicación y ningún acuerdo. Ante tanta desavenencia a principios de año el grupo de Organizaciones el Diario Vasco decidió dimitir asumiendo toda la responsabilidad el resto de miembros.

La división puede tener unas consecuencias nefastas para la carrera. O quizás no, quién sabe! Junto a los miembros de la organización que han abandonado sus quehaceres, hay otros muchos colaboradores que tampoco seguirán en sus funciones, gente que componía el grupo de voluntarios encargados de las infraestructura de salidas y llegadas, enlaces, metas volantes, montaña, cruces etc. El agujero es enorme y apenas hay tiempo para reorganizarlo todo, por lo que me consta que la organización actual echará mano de gran parte de Unipublic o lo que es lo mismo de ASO (organizador del Tour de Francia, entre otras muchas carreras), siempre dispuesto a sacar provecho de situaciones difíciles. Además es conocido que a ambas organizaciones les une una gran amistad desde los tiempos de la Euskal Bizikleta que también contaba con colaboración de la organización de la Vuelta a España.

Esta supuesta colaboración que se dará en breve, puede ser el primer paso para que ASO se haga con la carrera. Nadie lo va reconocer, de momento, pero al tiempo. ASO, pese a tener un monopolio casi absoluto de las carreras más importantes del calendario y una gran influencia sobre otras muchas, está viendo con preocupación la entrada del grupo WANDA en el ciclismo. El dueño del Atlético de Madrid, o el Ironman entre otros muchos eventos internacionales, se está haciendo con ciertas carreras de prestigio (Vuelta a Suiza) y creando otras que de inmediato han entrado en el World Tour (Tour de Guangxi). Además ha cerrado un acuerdo de colaboración económica con la UCI y se ha atrevido a hacer una oferta de compra al propio Tour de Francia y al Giro de Italia, que, de momento, le han dado con la puerta en las narices. Ante esta situación, no es de extrañar que ASO se quiera hacer con más carreras de prestigio para fortalecer, aún más, su presencia en el mercado y ante la reciente división de la organización de la Vuelta al País Vasco haya acudido disimuladamente en su ayuda, pero en mi opinión, con la intención oculta de hacerse con la carrera (y alguna más) a la mayor brevedad posible.

 

Por de pronto, tienen asegurado un sponsor (Banco Sabadell) para tres años, el mismo periodo que tiene garantizada la producción televisiva a cuenta de Euskal Telebista, pero habrá que ver que ocurrirá con el imprescindible paraguas institucional si una empresa privada se hace con la carrera con la única intención de hacer negocio y que cuando deje de serlo lo abandonará como lo ha hecho recientemente con el Criterium Internacional o el Tour de Qatar.

 

Todo lo indicado no es más que una opinión sobre un pronóstico que, sinceramente, me gustaría que no se cumpliera. Lo que deseo es que la carrera siga siendo en gran parte patrimonio de la extraordinaria afición vasca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *