Mecanismos y Procesos en la Adaptación Fisiológica a la Alta Altitud – Hipoxia

            Con el fin de ayudar a entender los procesos adaptativos fisiológicos que se producen ante la exposición a la altitud-hipoxia, extraemos algunos apuntes de una interesante primera publicación de revisión biológica (Storz & Scott 2019).

Un primer desafío para la vida vertebrada en alta altitud es que la reducción parcial de la presión de oxígeno (PO2) limita las tasas de metabolismo aeróbico, comprometiendo por tanto las capacidades de rendimiento fisiológico que afectan a la supervivencia y reproducción.

Para mantener un adecuado nivel de rotación energética en la forma síntesis de ATP (adenosín trifosfato) aeróbico, el sistema de transporte de oxígeno necesita equiparar la demanda tisular (entrega de O2 a las mitocondrias) con la demanda metabólica de O2 (utilización química de O2 por fosforilación oxidativa en la cadena de transporte de electrones).    

Por tanto, una reducción en la PO2 del aire inspirado (hipoxia) requiere ajustes respiratorios y cardiovasculares para minimizar la reducción en el flujo de O2 a las células de los tejidos en respiración y/o ajustes metabólicos para reducir la demanda de O2.

Para los organismos de sangre caliente, homeotermos o endotermos, vivir en alta altitud reduciendo la demanda sistémica de O2 a través de la supresión metabólica (como la hibernación) no es una estrategia viable a largo plazo para enfrentarse a la hipoxia crónica debido a las demandas energéticas de la termorregulación, reproducción y supervivencia.

Como la alta altitud se caracteriza por baja temperatura ambiental, los endotermos se ven forzados a incrementar la producción metabólica de calor a pesar de la reducida disponibilidad de O2 para potenciar la termogénesis aeróbica. Por ende, la demanda metabólica de O2 puede no disminuir e incluso aumentar en alta altitud. Estas consideraciones sugieren unos ajustes fisiológicos de gran nivel para ayudar a sostener un flujo adecuado por el sistema de transporte de O2.

En otras entradas del blog trataremos sobre estos ajustes fisiológicos, respiratorios y metabólicos, de adaptación a la alta altitud o hipoxia.

Fuente:

Storz, J. F., & Scott, G. R. (2019). Life Ascending: Mechanism and Process in Physiological Adaptation to High-Altitude Hypoxia. Annual Review of Ecology, Evolution, and Systematics, 50(1). 

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