Síndrome de la Cintilla Iliotibial: Técnica Fascial

Aprovechando que pasado mañana es la Behobia- San Sebastíán -una de las carreras populares más interesantes y participativas- la propuesta de hoy viene a colación por ese mismo motivo, pues es muy frecuente ver durante esta época a deportistas con dolores en la rodilla por sobrecarga debido al acúmulo de entrenamiento; los dolores afectan tanto a la región externa como a la medial de la rodilla, compatibles con síndromes de la cintilla iliotibial ( conocido como la Rodilla del Corredor) a nivel externo o tendinosis de la pata de ganso (inserción común del sartorio, recto interno y semitendinoso) a nivel medial (aplicación con venda de color fucsia y azul: técnica muscular con técnica fascial).

La causa más frecuente de dolor en la zona lateral de la rodilla en atletas de gran fondo es lo que conocemos como Síndrome de Fricción de la Banda Iliotibilal o Cintilla Iliotibial, de ahí que también se denomine a esta patología como la Rodilla del Corredor: esta lesión es el producto de la fricción repetida entre el tendón de la banda iliotibial y el epicóndilo externo del fémur; es una fricción que se repite en cada flexo-extensión de la rodilla o lo que es lo mismo, en cada zancada. Las posibilidades de tratamiento a través del vendaje neuromuscular para dicha afección son muchas y variadas: técnica muscular asociada a técnica de aumento de espacio, técnica de tendón asociada a técnica fascial o como veremos hoy, técnica fascial exclusivamente. Esta técnica fascial que vamos a desarrollar es una variante que podemos utilizar tras realizar tratamiento fisioterápico, como complemento ideal para el mismo o que en caso de urgencia podemos emplear por sí sola.

Para su realización necesitamos una tira de vendaje neuromuscular de unos 20 cm de longitud aproximadamente: anclamos el vendaje (anclaje de inicio sin tensión) con unos 5 cm con la rodilla en extensión (asegurarse de su correcto pegado antes de flexionar la rodilla) por detrás de tubérculo de Gerdy, para seguidamente flexionar al máximo posible la rodilla. A partir de ese momento vamos deslizando el resto de la venda a pequeños tironcitos (típico tironcito de la técnica fascial: arrastro, adelanto, pego, arrastro, adelanto, pego…) intentando curvar la venda sobre la superficie de pegado de la rodilla lo mejor posible sin dejar excesivos pliegues.

Los anclajes finales de las dos tiras deben ir sin tensión siempre, y antes de volver a colocar la rodilla en extensión, es recomendable friccionar insistentemente la venda para activar correctamente su pegado dado que es una zona muy solicitada cuando el paciente esté en carga y de no hacerlo cabe la posibilidad de que el vendaje sea muy vulnerable y dure menos de lo deseado. Esta aplicación por sí sola es muy efectiva, pero podemos asociarla perfectamente a una tira previa con técnica muscular de inhibición (de inserción a origen) o a otras fasciales a lo largo de la cintilla iliotibial.

¡Mucho ánimo para todos los valientes que vais a correr la Behobia!

Pdta: Para Hilari Caufapé, amigo y gran compañero, un sabio que siempre está aprendiendo y compartiendo, por dejarme disfrutar de su amistad y conocimiento. ¡Eres muy grande!

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