Caso clínico: Quiste de Baker

El caso clínico que os traigo hoy creo que es interesante porque se trata del típico caso donde la clínica te hace pensar en un posible diagnóstico fisioterapéutico pero las pruebas complementarias te demuestran lo contrario.

Se trata de un varón de 52 años, jugador ex profesional de fútbol, que en un entrenamiento y partidillo entre amigos sufre una entrada lateral que le provoca una torsión de la rodilla derecha en rotación externa y posterior caida con traumatismo directo sobre la rótula. Es atendido in situ con crioterapia e inmovilización tras ser retirado del partido al no poder apoyar correctamente el miembro afectado. Durante los dós días siguientes mantiene la pauta de aplicarse hielo entre dos y tres veces al día así como seguir con la articulación de la rodilla inmovilazada con venda cohesiva previa aplicación de vendaje neuromuscular con técnica linfática tanto en la región anterior como posterior de la rodilla (2 pulpos entrecruzados en la cara anterior y uno longitudinal en la posterior).

La evolución es muy buena encontrándose a los 4 días del incidente con la rodilla en muy buen estado, prácticamente indolora y un rom de flexo extensión completo. La sorpresa es que entre el quinto y sesto día presenta un edema con fóvea ( Al presionar el tejido firmemente por unos segundos con el dedo se produce un hundimiento del tejido empastado que persiste durante algunos segundos e incluso minutos después de retirar la presión ejercida) desde el tercio medio de la tibia lo que hace derivar al paciente a un médico vascular que confirma la acumulación de líquido en el tejido pero no por un supuesto problema linfático o vascular sino por rotura masiva de un quiste de Baker que precisa de aspiración ecodiriguida para drenarlo por completo.

Tras ello se retoma el vendaje neuromuscular en el hueco poplíteo como ya se hizo anteriormente ( técnica linfática en pulpo) y se añade el mostrado en el video para la articulación del tobillo con una mejora importante a las 24 horas y la desaparición de la fóvea por completo. Además se le aconseja la utilización de una media compresiva (presión media) durante unos días hasta la remisión completa del cuadro.

Espero que os sea de ayuda y pueda ser una orientación para casos similares donde una rodilla «asintomática» pueda ser motivo de una sintomatología referida. Un saludo para todos y mucho ánimo!

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